La Comunidad Musulmana de Melilla ha expresado públicamente su más enérgico rechazo y profunda preocupación ante la reciente aprobación por parte del pleno del Ayuntamiento de Jumilla (Murcia) —con el respaldo del Partido Popular y Vox— de una medida que prohíbe el rezo colectivo en la vía pública. Considera esta decisión no sólo un ataque directo a la libertad religiosa, sino “una muestra alarmante de intolerancia institucional que pone en grave riesgo la convivencia pacífica y el respeto entre culturas que tanto ha costado construir”.
Esta iniciativa, según la organización, adoptada “bajo una falsa apariencia de orden público o de regulación del uso del espacio urbano”, es en realidad “un gesto profundamente discriminatorio cuyo único propósito es señalar, marginar y criminalizar a una parte concreta de la ciudadanía: la comunidad musulmana”.
La asociación se pregunta si una medida así se habría siquiera tomado de tratarse de otra confesión religiosa. Para ella, la respuesta es “evidente”: no. Por tanto, piensa que estamos ante “un acto claro de islamofobia política disfrazado de neutralidad administrativa que viola derechos fundamentales amparados por la Constitución Española, tratados internacionales y los principios básicos que rigen un Estado de Derecho”.
Desde esta entidad no sólo alzan la voz contra esta decisión “arbitraria e injustificable”, sino que advierten de sus “peligrosas” consecuencias: fractura social, fomento del odio, normalización del racismo y retroceso en las libertades públicas. “No aceptaremos ni en Jumilla, ni en ningún lugar del país, que se coarte el derecho de las personas a practicar su fe, especialmente cuando se hace de forma pacífica, respetuosa y ordenada, como ha sido siempre en nuestra comunidad”, expresa la Comunidad Musulmana de Melilla.
La "inteligencia política" de Imbroda
En este contexto, la entidad se dirige al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, para mostrar su confianza en “su inteligencia política y en su conocimiento profundo de la realidad plural de la ciudad”. La Comunidad Musulmana de Melilla se muestra convencida de que “no seguirá la estela errónea de sus compañeros de partido en Jumilla” y de que, si hiciera falta, “sabría incluso desmarcarse y criticar sin pudor este tipo de decisiones, por el bien de la convivencia y el respeto mutuo que caracterizan a Melilla”.
Además, advierten, “con absoluta claridad”, de que, si alguna vez se intentara implantar una prohibición de este tipo en Melilla, la comunidad musulmana reaccionará “con toda la firmeza y dentro del marco legal y democrático” hasta lograr su total anulación. “Sería un error histórico, injusto y profundamente ofensivo hacia una parte esencial del alma de esta ciudad”, considera.
Por ello, la Comunidad Musulmana de Melilla exige al Partido Popular “que reflexione y rectifique y que no permita que la agenda excluyente de Vox marque el rumbo institucional”, ya que no se puede construir una sociedad mejor excluyendo, persiguiendo o limitando los derechos de los demás.
Al respecto, esgrimen que la libertad religiosa no se negocia y que el derecho a orar en paz no puede ser limitado por razones ideológicas. La Melilla que defienden, anotan, es una ciudad en la que todas las culturas y creencias conviven “con respeto, con dignidad y sin miedo”.
Por lo tanto, “hoy más que nunca”, la Comunidad Musulmana de Melilla alza la voz “no sólo en defensa de los musulmanes, sino en defensa de los valores democráticos que garantizan la libertad de todos”.









Cuánto más Vox en contra....más Partido Islamista a favor.
El Rey Mohamed VI ya se quitó del medio a los islamistas y ahora nosotros estamos tocando su puerta para que salgan...
(PP y Vox) hay que cambiar el "chip" prohibir el rezo colectivo por unos presupuestos de un municipio...no lo merece.
A qué estáis jugando!!!
Antecedentes:
Los atentados del 11M o los atentados de Casablanca de 2003