La Junta de Gobierno de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío ha solicitado formalmente a la Junta de Tratamiento del centro penitenciario de Melilla la instrucción del expediente necesario para conceder a un interno el adelantamiento al tercer grado y su libertad condicional, con el objetivo de que esta se materialice el próximo Jueves Santo, el 2 de abril de 2026, durante la tradicional procesión de la cofradía.
La petición se realiza como es habitual cada 24 de septiembre, con motivo de la festividad de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias, y se enmarca dentro de una tradición religiosa y social con más de dos décadas de recorrido en la ciudad. La solicitud se eleva “por intercesión de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli”, según el comunicado de la Hermandad.
Según explicó Gregorio Castillo, hermano mayor de la Cofradía, este acto de misericordia se ha convertido desde el año 2001 en uno de los momentos más solemnes y esperados de la Semana Santa melillense. “No hay mayor satisfacción que tender la mano a quien más lo necesita”, declaró Castillo en referencia al espíritu solidario que guía esta iniciativa, que cuenta con el respaldo de instituciones penitenciarias, el juzgado de vigilancia penitenciaria y entidades sociales.
El procedimiento comienza con la propuesta de varios candidatos por parte del centro penitenciario. Posteriormente, es el juez de vigilancia penitenciaria quien evalúa los expedientes y determina si alguno cumple con los requisitos legales y de reinserción necesarios para acceder a esta medida excepcional.
Durante la procesión, en uno de los momentos más simbólicos de la noche, se hace pública la lectura del auto judicial de libertad ante la imagen del Cautivo, justo cuando esta pasa por la tribuna de autoridades. El interno liberado es acompañado por la cofradía y, tras su salida, inicia un proceso de seguimiento por parte del Voluntariado Cristiano de Prisiones y la propia Hermandad para facilitar su reintegración plena en la sociedad.
En la pasada Semana Santa de 2025, un interno fue liberado bajo este mismo procedimiento. El acto fue avalado por el juez de vigilancia penitenciaria, que valoró su trayectoria penitenciaria favorable y su disposición a reinsertarse. Durante ese momento, el vicario episcopal dirigió unas palabras al liberado: “Hoy las manos del Cautivo están atadas, pero las tuyas están libres”.
Ahora, queda pendiente que las autoridades penitenciarias y judiciales tramiten el expediente correspondiente y determinen si el interno propuesto podrá acogerse a este beneficio en la Semana Santa de 2026, en una tradición que mezcla fe, justicia y compromiso social en Melilla.








Aun esta el zampabollos dirigiendo la prisión. Nunca en la vida ha habido una persona tan inepta llevando una direccion del centro penitenciario de Melilla