Con la cuenta atrás para el verano y el incremento de actividad en espacios públicos, el refuerzo de la seguridad se convierte en una prioridad para evitar que el patrimonio local siga viéndose afectado por la falta de vigilancia.
El consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda, ha respondido esta mañana a las preguntas de los medios sobre la creciente preocupación vecinal por la falta de vigilancia en zonas patrimoniales como la Fuente de Victoria Chica y la Fuente de Rosario, donde recientemente se han registrado actos vandálicos, incluidos destrozos y pintadas.
Ronda ha confirmado que, aunque el nuevo contrato de seguridad privada contempla la cobertura de la zona de Victoria Grande, tanto Victoria Chica como Fuente de Rosario quedaron fuera del mismo por depender anteriormente de un acuerdo específico con la Consejería de Cultura. “Tendremos que acomodarlo de alguna manera para que pueda tenerse aquí”, ha explicado el consejero, abriendo la puerta a una posible ampliación del contrato .
La situación ha generado inquietud, especialmente tras la publicación de un comunicado por parte del sindicato Comisiones Obreras, advirtiendo del riesgo de vandalismo tras la retirada de la vigilancia. Llamativamente, al día siguiente aparecieron pintadas en la zona. Ronda, al ser preguntado sobre si ve una relación directa entre ambas situaciones, evitó afirmarlo de forma explícita, aunque dejó entrever su preocupación: “Lo dejo en el aire. No he dicho nada”.
Ante la insistencia de los periodistas sobre si el sindicato estaba alertando de una situación evitable, Ronda puntualizó que “la seguridad privada estaba quitada ya” en el momento del comunicado, insinuando que los hechos posteriores podrían tener una intención provocada o premeditada.
Respecto a las posibles soluciones, el consejero ha señalado que actualmente el nuevo contrato de seguridad está en la fase final de licitación. “Yo calculo que aproximadamente en un mes, si no hay impugnaciones, podríamos estar adjudicando definitivamente el contrato”, estimó, señalando el mes de julio como posible fecha de inicio del nuevo servicio. Añadió que, una vez en marcha, se valorará si existen “carencias” en determinadas zonas no incluidas inicialmente, para tomar las medidas correctoras necesarias.
Uno de los escenarios que se maneja es la posibilidad de ampliar el nuevo contrato en vigor, una vez se adjudique, si se constata la necesidad de reforzar zonas actualmente desprotegidas.
Ronda también fue consultado sobre la posibilidad de instalar cámaras de vigilancia en estas zonas. Si bien no confirmó que sea una medida en curso, admitió que está “sobre la mesa” como parte del estudio integral de seguridad en espacios públicos de valor patrimonial. “Estamos valorando todas las opciones”, dijo, sin dar más detalles.
En cuanto a la adjudicación del nuevo contrato, todo parece indicar que la empresa Sureste es la mejor posicionada, aunque aún no se ha hecho pública la decisión final. “Ahora mismo está en mesa de contratación. Creo que esta semana podrían reunirse para ver informes y preparar actas, en función de la documentación que se le ha requerido a la empresa”, explicó Ronda, detallando el estado del proceso administrativo.
La seguridad de espacios como Victoria Chica y la Fuente de Rosario ha sido objeto de críticas por parte de asociaciones vecinales y grupos patrimonialistas, quienes lamentan el deterioro visible tras la retirada de la vigilancia. El Ayuntamiento no ha ofrecido cifras oficiales sobre los daños sufridos, aunque los vecinos han documentado grafitis y desperfectos en fuentes y mobiliario urbano.
Por último, el consejero pidió prudencia y colaboración ciudadana, destacando que “no se puede tener un vigilante en cada esquina”, pero sí se puede trabajar en un modelo más eficiente, combinado con tecnología y presencia policial. “Después le buscaremos una solución en toda la meta”, concluyó, dejando claro que, aunque el problema está detectado, su resolución podría tardar varias semanas más.








