La Ciudad Autónoma dispondrá en 2026 de un presupuesto de algo más de 421,4 millones de euros, lo que implica un 8,6% más que en el ejercicio de 2025 que está por acabar. Así lo manifestó ayer el presidente, Juan José Imbroda, encargado de presentar el proyecto económico de su Gobierno de cara al próximo año, quien destacó un dato que refleja a las claras su posicionamiento político respecto al debate que se va a generar con las habituales críticas procedentes de la oposición: el Partido Popular obtuvo en las elecciones de 2023 el 54% de los votos emitidos en Melilla, lo cual significa un amplísimo respaldo a la acción de los populares al frente del Ejecutivo local, incluidos los presupuestos.
Fue un aviso a navegantes. Teniendo ese respaldo en las urnas, el presidente melillense invalidó el argumento de que el PP puede quedarse solo a la hora de aprobar las cuentas para 2026; es decir, Imbroda ya ha apelado a la legitimidad de su Gobierno y al "amplio respaldo social" con el que cuenta, lo cual está diciendo a los grupos opositores que sus propuestas y alternativas pueden ser escuchadas, pero que el camino a seguir ya está trazado.
Y lo está porque esos presupuestos tienen en cuenta cuestiones que para el PP son vitales, como el desarrollo de las tres líneas estratégicas sobre las que asienta la reconversión económica de Melilla y su nuevo modelo productivo, además de aspectos sociales que para Imbroda son irrenunciables y que se verán aumentados con el nuevo presupuesto. Éste presenta novedades de interés como triplicar las ayudas para personas en situación de vulnerabilidad, convenios con el Colegio de Odontólogos y con el de Médicos para salud bucodental de ciudadanos sin recursos y el apoyo a la reproducción asistida, respectivamente.
Otros asuntos de interés son la puesta en marcha de un equipo específico de cuidadores y vigilantes en los parques infantiles para cuidar a los más pequeños en sus juegos y la creación de una agencia para el desarrollo de la innovación tecnológica para dar agilidad a la creación de startup en la ciudad, a las que se destinará un fondo especial.
Son algunas de las cuestiones que más pueden llamar la atención de los presupuestos, que a partir de ahora entrarán en la fase de tramitación con la presentación de enmiendas, debate en la Comisión de Hacienda, aprobación inicial en el Pleno de la Asamblea, período de exposición pública, eventual presentación de alegaciones y, por último, su visto bueno definitivo y entrada en vigor, muy posiblemente para primeros de enero próximo.








