La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) aseguró a El Faro que no tiene “inconveniente” en ceder a la Ciudad Autónoma la gestión del pantano de Las Adelfas y ha dejado entrever que sería lo normal que así fuera, dado que la Administración local es la que ostenta las competencias en el abastecimiento a la población y ya es responsable del resto de infraestructuras que proporcionan agua al sistema de abastecimiento, como son los pozos y la desaladora.
Además, hay que tener en cuenta que, una vez finalizadas las obras de la línea eléctrica que suministra energía a varias de las instalaciones del sistema de abastecimiento, principalmente a la desaladora, el convenio suscrito entre el Ministerio, la CHG y la Ciudad Autónoma prevé la cesión de dicha línea al Gobierno autonómico.
Por ello, desde la CHG indican que trasladarán la petición al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que es el titular del pantano aunque la CHG sea actualmente la encargada de su explotación y mantenimiento.
En este sentido, el consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, expresó su satisfacción por la noticia, ya que es precisamente lo que el Gobierno local está demandando desde hace tiempo.
Precisamente hace poco, el pasado día 9 de agosto, Ventura anunció su intención de reparar y poner en uso el pantano de Las Adelfas en cuanto la Confederación Hidrográfica lo ceda a la Ciudad Autónoma.
En estos momentos, dijo el consejero, el embalse está vacío, con fango en el fondo, y deteriorado “tras muchos años de abandono”, y ironizó que “lo único que está bien es el chalé, las pistas deportivas y la piscina particular”.
Ventura indicó que se reparará la estructura dañada, se impermeabilizará y luego se llenará, hasta dos terceras partes, con el fin de contar con un depósito de agua de reserva para varios días.
El Gobierno de Melilla reclamó el mes pasado de forma urgente la cesión del pantano a la CHG, argumentando que su activación habría evitado los recientes cortes de agua en la ciudad.
El pantano de Las Adelfas, ubicado cerca de los Pinares de Rostrogordo, cuenta con una capacidad teórica de hasta 300.000 metros cúbicos de agua, aunque, por motivos técnicos, solo sería operativo hasta dos tercios de su volumen. En cualquier caso, su puesta en funcionamiento permitiría a la ciudad disponer de una reserva estratégica para afrontar incidencias en la desaladora o los pozos. Así, según Ventura, con el pantano se garantizará que, en caso de avería de la planta, se pueda tener agua para dar a los melillenses durante durante varios días más, alrededor de cinco o seis. Hay que tener en cuenta, apunta el consejero, que ya estuvo el pantano funcionando hace tiempo y se utilizaba para dar el agua diaria, pero que "el problema es que está abandonado".
El Gobierno local sostiene que los argumentos técnicos para justificar la retención del embalse ya no son válidos. Aunque el pantano no puede llenarse a su capacidad máxima por seguridad estructural, los dirigentes locales recuerdan que existe consenso en que puede operar sin riesgo con un volumen limitado a 200.000 metros cúbicos.
Por lo tanto, para que la Administración local tuviera el control sobre el ciclo del agua completo en Melilla, sólo quedaría, además del pantano de Las Adelfas, la estación de bombeo del Río de Oro desde la que se eleva el agua.









Como si el pantano fuera a solucionar la desidia pasotismo nepotismo dejadez inutilidad incompetencia y mamandurria de Ventura, de Imbroda y la del sinfin de sanguijuelas mantenidas del erario municipal. Esperemos q no nos creen más catastrofes que su sostenida existencia.