Melilla tiene la tarifa mínima (0,08 euros por metro cuadrado) desde 1997. La subida se hará “lo más tarde posible” y dependerá del incremento de facturas de agua o luz.
No será este año, pero la Autoridad Portuaria de Melilla subirá las tarifas de los puntos de amarre del puerto deportivo. Así lo adelantó ayer a este periódico su presidente, Arturo Esteban.
El incremento de las cuotas dependerá, añadió, de cómo vaya la economía, de si aumentan las peticiones de puntos de amarre o del encarecimiento de las tarifas de agua y luz.
Desde 1997 los propietarios de los barcos que amarran en el puerto Noray pagan las cuotas más baratas del mercado. “Aquí cobramos lo mínimo, que es 0,08 euros por metro cuadrado (el metro cuadrado se calcula multiplicando la eslora por la manga)”, explicó Esteban a El Faro.
Si bien la subida de las tarifas de los puntos de amarre en el puerto deportivo de Melilla no se aprobará en lo que queda de año porque la intención de la Autoridad Portuaria es hacerlo “lo más tarde posible”, Arturo Esteban está convencido de que habrá que tomar esa decisión.
“Los puntos de amarre de Andalucía está vacíos porque han subido las cuotas un 30%. Aquí no tocamos los precios desde 1997 y tendremos que subirlas”, añadió el presidente de la Autoridad Portuaria.
Actualmente Melilla tiene 400 puntos de amarre. “No sobran ni faltan”, aclara Esteban.
Lo que está sucediendo en la ciudad, como en el resto de España, es que la crisis hace que la gente se apriete el cinturón y cada vez se hace más difícil mantener un barco con los costes que ello conlleva. “Hay quien está sacando su barco está sacando del agua directo al mercado de segunda mano”, apunta Esteban.
En busca de chollos
Náutica Alboramar, dedicada a la venta de barcos en Melilla, está a punto de bajar la persiana y dejar sin trabajo a cinco familias que hasta ahora vivían de la venta de barcos.
“Antes de la crisis vendíamos en la ciudad tres o cuatro barcos al año. Ahora, ninguno. Viene mucha gente a la caza de chollos. Buscan barcos que les cuesten 1.000 euros, pero no se vende ni uno. Hemos estado aguantando la crisis por la mecánica, pero estamos intentando liquidar lo que podamos para cerrar”, comentaron a este periódico fuentes de la empresa.
Desde Náutica Alboramar confirmaron las declaraciones de Arturo Esteban presidente de la Autoridad Portuaria: “Mucha gente está sacando lo barcos del agua para venderlos, pero fuera del agua se deterioran y se hace más difícil su venta”, apuntan.
Un vistazo a vuela pluma por Internet da una idea de la crisis que está sacudiendo al sector de la venta de barcos de ocasión en Melilla. Se pueden encontrar ofertas desde 5.900 euros (una embarcación fabricada en 2011 de 5 metros de eslora) a 58.000 euros (construido en 2003 con 9,8 metros de eslora).
El precio más común en el mercado virtual de los barcos de ocasión de Melilla es el de 20.000 euros (7 metros de eslora, fabricado en 2006), casi lo mismo que cuesta adquirir en propiedad un punto de amarre, según los precios consultados ayer por este periódico en páginas de Internet.
El puerto de Melilla empieza a notar la crisis, que ya ha devastado los embarcaderos con mayor tradición náutica en Cataluña, Valencia y Baleares.
Un 31% menos de matriculaciones
Melilla registró una caída del 31% en las matriculaciones de embarcaciones de recreo en 2010 respecto a 2009, según el informe ‘El sector náutico en España. La náutica deportiva y de recreo. 2010’, de la Fira de Barcelona. Hace dos años se matricularon en la ciudad 31 embarcaciones, frente a las 45 del ejercicio anterior. En Melilla se registraron en 2010 el 0,61% de todos los barcos matriculados ese año en España. En cambio, Cataluña matriculó el 21,6% de los barcos registrados ese año en España, Baleares el 11,14% y Valencia el 10%.







