La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha convocado este miércoles, frente al Congreso de los Diputados, una concentración bajo el lema 'Marlaska Dimisión', en la que guardias civiles de toda España han reclamado respeto, diálogo y avances reales en sus derechos laborales.
Esta movilización se produce, según la asociación, "ante el continuo ninguneo por parte del Ministerio del Interior, que sigue sin atender las legítimas reivindicaciones de los guardias civiles". A pesar de las reiteradas solicitudes de encuentro y diálogo, el ministro Fernando Grande- Marlaska lleva meses sin acudir a ningún pleno del Consejo de la Guardia Civil, órgano fundamental de representación de los agentes, con lo que muestra, asegura la AUG, "una falta de compromiso y sensibilidad hacia quienes garantizan la seguridad en todo el territorio nacional".
Ni siquiera, prosigue la nota, la convocatoria de las elecciones al Consejo ha servido para propiciar un acercamiento o una mínima atención a las demandas del colectivo. "La ausencia de avances en materia de derechos laborales, la desigualdad respecto a otros cuerpos policiales y la falta de reconocimiento institucional son ya inasumibles para los guardias civiles", apunta la AUGC, que reitera su exigencia de dimisión del ministro del Interior "por su abandono de las funciones de diálogo y representación que le corresponden", y reclama la apertura inmediata de un proceso de negociación real que permita avanzar en la modernización del Cuerpo y en la equiparación plena de derechos laborales y sociales.
"Los guardias civiles merecen respeto, reconocimiento y un futuro profesional digno. El silencio del ministro es una ofensa a toda la institución", concluye la AUGC.
Sobre la AUGC
La AUGC es la decana de las asociaciones profesionales y la mayoritaria en afiliación en la Guardia Civil. Cuenta con representación en todo el territorio español, en cada una de las unidades y especialidades del Cuerpo y viene liderando el movimiento asociativo desde la llegada de la democracia, cuando nació como un sindicato clandestino. Su lucha por la democratización de la institución le valió en 2010 el Premio Nacional de Derechos Humanos que concede la Asociación Pro Derechos Humanos de España (Apdhe).







