El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, ha confirmado la modificación del Gobierno local tras la jubilación anticipada por motivos de salud del consejero de Hacienda, Daniel Conesa. El cambio afecta a tres áreas: Hacienda, Seguridad Ciudadana y Desarrollo Universitario, y según Imbroda no supondrá un gasto adicional relevante para las arcas públicas.
Conesa ejercía como consejero de Hacienda y diputado en la Asamblea durante esta legislatura. Su jubilación anticipada, motivada por un problema de salud sobrevenido, ha dejado vacantes tanto su escaño como su consejería.
La siguiente en la lista electoral del Partido Popular era Esther Azancot, directora general de Economía y Turismo, que finalmente no ocupará el escaño. Imbroda explicó que interesaba que Azancot mantuviera su cargo actual en la gestión del gobierno por su carga de trabajo y responsabilidades.
El siguiente nombre de la lista es Pedro Fernández, cuya incorporación está pendiente de la certificación de la Junta Electoral Central. Una vez recibida, deberá jurar o prometer su cargo en un pleno de la Asamblea para hacer efectiva su incorporación como diputado.
Pedro Fernández ocupará el cargo de viceconsejero de Seguridad Ciudadana. Imbroda destacó su trayectoria como policía nacional. "Es un profesional de la Policía Nacional, un profesional acreditado, una persona que ha cumplido lealmente sus funciones como policía y que ha sido muy reconocido", afirmó el presidente, quien defendió que su incorporación refuerza un área que, según dijo, tiene "muchísimos matices y muchísimas vertientes".
El presidente detalló que la Consejería de Seguridad Ciudadana gestiona el planeamiento de emergencias, una plantilla de alrededor de 250 policías locales y cerca de 90 o 100 bomberos, cuyo parque se está ampliando en efectivos y medios materiales, además de los servicios de asistencia y protección civil.
El segundo cambio afecta al área de universidad, que pasa de ser una diputación delegada a convertirse en Consejería. El cargo lo asumirá Jesús Romero Imbroda, hasta ahora diputado-delegado en esa materia. El presidente justificó el cambio como una forma de dotar de más peso ejecutivo a esta área, que calificó como uno de los ejes fundamentales del cambio de modelo socioeconómico de la ciudad.
"Lo único que hacemos es que le cambiamos el nombre y lo ponemos como consejero. Y tiene entonces más nivel y más poder ejecutivo", explicó Imbroda, quien aseguró que la nueva consejería, que se denominará de Fomento, Desarrollo Universitario e Investigación, no incorporará personal adicional ni modificará la Dirección General de Universidades ya existente.
Preguntado sobre si Romero Imbroda compatibilizará el cargo con su actividad en el ámbito privado, el presidente respondió que ya lo hacía anteriormente, aunque como diputado-delegado no podía ostentar el título de consejero hasta un cambio en el Reglamento de la Asamblea.
Imbroda aprovechó la comparecencia para reivindicar la gestión de su Gobierno en materia universitaria, a la que calificó de "historia de éxito". Según el presidente, próximamente se incorporará la titulación de Inteligencia Artificial, así como la de Podología, junto a seis nuevos másteres, un nuevo grupo de investigación en derechos y varios dobles títulos. Imbroda afirmó que las 70 plazas ofertadas para el grado de Inteligencia Artificial han recibido casi el triple de solicitudes. "Abrimos puertas a los jóvenes melillenses. Primero, oportunidades a los jóvenes melillenses", declaró.
Jesús Romero Imbroda ha ejercido su labor sin ostentar el título de consejero, impulsando desde la diputación delegada buena parte del desarrollo académico de la ciudad. Imbroda subrayó que la universidad representa una apuesta estratégica para Melilla, capaz de atraer talento joven y transformar su modelo económico.
El presidente contrapuso esta gestión a la del PSOE entre 2019-2023. "El PSOE, que ha tenido competencias y responsabilidades, los dejó tirados, muertos. En esos cuatro años no hizo nada", afirmó, y añadió que en declaraciones de dirigentes socialistas de la época estos reconocieron no haber impulsado más que algún máster nuevo durante su etapa.
Sobre el coste económico del cambio, Imbroda insistió en que la operación es neutra para las cuentas públicas. Según explicó, la supresión de la Consejería de Hacienda compensa la creación de la nueva viceconsejería de Seguridad Ciudadana, por lo que el coste total no superaría los mil euros. "No cuesta más nada este cambio mínimo de Gobierno, sino que le damos más operatividad y más funcionalidad", afirmó.
El presidente respondió así a las críticas de Somos Melilla, formación que había cuestionado el coste de la remodelación y que Imbroda acusó de despilfarro sin aportar más detalle sobre el reproche. Frente a esas críticas, exigió a Amín Azmani que devuelva los 33.000 euros que, según Imbroda, el partido mantiene pendientes con la Ciudad Autónoma. "Que devuelva ya los 33.000 euros a la Ciudad Autónoma, que es dinero de todos los melillenses", reclamó, cifra que consideró muy superior al coste del cambio de Gobierno.
Imbroda enmarcó la remodelación como una operatividad impuesta por la baja de Conesa y no como la creación de un nuevo gobierno. "No estamos montando un nuevo gobierno, ni más gastos", subrayó, y añadió que el equipo seguirá trabajando hasta las elecciones previstas para mayo del próximo año.








