El secretario de Organización de Juventudes Socialistas de Melilla (JSME), Ismail Boussouab, ha acusado al Partido Popular de convertir la política en un espectáculo en el que los insultos sustituyen a la gestión y las ruedas de prensa sirven para ocultar sus propios fracasos.
Boussouab ha calificado de esperpéntico que el Gobierno de Imbroda pida dimisiones mientras es incapaz de explicar los cortes de agua que sigue sufriendo Melilla, la suciedad que continúa siendo una de las principales quejas de los vecinos o los grandes anuncios del PP que nunca llegan a convertirse en realidades.
El dirigente socialista ha recordado que el PP vendió el traspaso de la desaladora como la solución definitiva y que, ahora que la gestión es suya, el agua sigue faltando en las casas de los melillenses. Según Boussouab, el PP ya no puede seguir buscando culpables fuera porque la responsabilidad también lleva su firma.
Boussouab ha señalado además que el PP prometió 1.024 viviendas y los jóvenes siguen sin poder emanciparse. A su juicio, el gobierno presume de inversiones millonarias en limpieza mientras la ciudad presenta un estado lamentable, acumula retrasos en obras y mantiene un transporte público que no convence a nadie. También ha criticado que se eliminara el reglamento del Consejo de la Juventud sin ofrecer ninguna alternativa de participación para los jóvenes.
El secretario de Organización de JSME ha lamentado que, cada vez que el Gobierno de Imbroda comete un error, aparezca un consejero dispuesto a señalar al Gobierno de España antes que mirar hacia su propia mesa del Consejo de Gobierno.
Boussouab ha insistido en que los melillenses ya no necesitan más excusas ni más broncas, sino un gobierno que trabaje, porque gobernar no consiste en buscar un enemigo cada semana para desviar la atención, sino en resolver problemas.
Por último, Boussouab ha concluido que, antes de exigir responsabilidades a nadie, el PP debería empezar por rendir cuentas de su propia gestión, ya que quien gobierna Melilla desde hace más de tres años no es la Delegación del Gobierno, sino Juan José Imbroda y su Ejecutivo, cuyos resultados están a la vista de todos.








