La Embajada esgrime su derecho a fijar los criterios de acceso y reconoce sólo tres expulsiones.
La Embajada de Israel en España defendió ayer la potestad de su país de definir, “como Estado soberano”, los criterios que considere oportunos para autorizar o denegar la entrada en su territorio de ciudadanos extranjeros. El portavoz oficial de la legación en Madrid, el diplomático Lior Haiat, respaldaba de esa forma la decisión de las autoridades de impedir, este lunes, el acceso al país de parte de la expedición de Coalición por Melilla que, liderada por Mustafa Aberchán, pretendía llegar hasta la Franja de Gaza para visitar los proyectos que financia su partido.
“Como España o como cualquier otro país, Israel es libre para decidir sobre su derecho a permitir o no la entrada de ciudadanos a través de su fronteras”, subrayaba ayer Haiat en declaraciones a El Faro. Y según su reconstrucción de los hechos, parte del grupo desplazado desde Melilla quedaba al margen de los criterios de admisión que establece su ordenamiento legislativo. La Embajada insiste en que, preguntados sobre el motivo de la visita al país, “tres de los visitantes aseguraron que tenían intención de manifestarse en Israel”, motivo por el que de forma automática les fue denegado el acceso a su territorio. La oficina diplomática admite sólo esa cifra de afectados, frente a los cuatro que fuentes de Coalición por Melilla aseguraron el martes que fueron rechazados. Ante los hechos, Haiat se muestra inflexible: “Es decisión del Gobierno de Israel no permitir que ciudadanos extranjeros entren su territorio para manifestarse. Nuestro Gobierno, en este caso, no tiene por qué publicar las razones. Simplemente no se autoriza”.
La expedición aterrizó, procedente de Estambul, en el aeropuerto internacional Ben Gurión de Tel Aviv, el mayor del país, y no en Jerusalén, tal y como habían informado fuentes de CpM. Allí, al cumplimentar los trámites de acceso, fue donde al líder de la formación, Mustafa Aberchán, y a otros dos miembros de la expedición, que también integraban seguidores de la Comisión Islámica de Melilla (CIM), les fue denegado el acceso al país. “A todo extranjero que pretende entrar en Israel se le pregunta cuál es el motivo de su visita. Es un trámite oficial. Y esas tres personas contestaron que su intención era manifestarse, así que fueron rechazadas en el aeropuerto”, explica Haiat a este diario.
La Embajada subraya que se trató sólo de tres casos puntuales, ya que a los restantes integrantes del grupo, “que no manifestaron intención alguna de protagonizar protestas”, se les permitió el libre acceso al país “sin ningún tipo de problemas”. De éstos, según la versión oficial, 22 decidieron finalmente no aceptar la invitación a entrar en el país por solidaridad con sus tres compañeros, mientras que los restantes, hasta completar los 40 integrantes de la expedición, sí pudieron salir del aeropuerto “después de firmar un documento en el que se comprometieron a no participar en manifestaciones en suelo israelí”.
Los componentes de la expedición a los que se denegó la entrada y quienes declinaron acceder pese a contar con permiso fueron trasladados a un “centro de espera” del aeropuerto. “Fueron alojados en el primer avión disponible rumbo a Estambul, la ciudad de la que provenían”, relata el portavoz de la Embajada. Sobre el grupo que salió del Ben Gurión, Haiat aseguraba ayer que desconocía si finalmente habían alcanzado su objetivo de entrar en la Franja de Gaza. “El Gobierno de Israel no hace seguimientos de los pasajeros una vez que reciben autorización para entrar en el país. No tenemos constancia de dónde estarán. Imaginamos que habrán llegado hasta Gaza sin problemas. Cualquiera, si cumple los requisitos en los controles de acceso, puede moverse por el territorio nacional, incluida Gaza y Cisjordania”, subraya, aunque reconoce que en el primer caso para atravesar los controles que delimitan las áreas controladas por la Autoridad Nacional Palestina es necesario un permiso adicional.
La Embajada insiste en que España forma parte de la lista de países cuyos ciudadanos no necesitan visado para acceder a Israel. “Sólo se pregunta sobre el propósito de la visita, y esas tres personas no cumplían el requisito”, resaltan.
“No permitimos actividades ilegales que buscan publicidad”
La Embajada es tajante en los motivos que le llevan a extremar el celo en la entrada de ciudadanos extranjeros y en la denegación del acceso en casos como el protagonizado por Mustafa Aberchán y el resto de la expedición de Coalición por Melilla. “Nuestra obligación es mantener el orden en el territorio nacional y no podemos permitir actividades ilegales”, asegura el portavoz de la delegación israelí en Madrid en clara alusión a la manifestación que, según su versión, reconocieron que pretendían protagonizar los tres melillenses rechazados en el aeropuerto. “Son actitudes y acciones que sólo buscan publicidad. Parece que quieren provocar, llamar la atención, convertirse en una especie de mártires o héroes”, insistía ayer Lior Haiat. El diplomático aseguró no conocer la existencia del chaleco con el lema ‘Solidaridad con Gaza’ que, según versiones difundidas a través de las redes sociales, podía haber sido el motivo por el cual los responsables de seguridad del aeropuerto Ben Gurión habrían impedido el libre tránsito a los tres expedicionarios. “Sólo se les preguntó a qué venían y reconocieron que a manifestarse. Por eso no pudieron entrar. Sólo eso”, insistían ayer desde la Embajada.








