El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha informado que la huelga convocada por los técnicos superiores sanitarios durante los días 30 y 31 de octubre, y 3 y 4 de noviembre, ha tenido un seguimiento “muy limitado”, con una participación que ha oscilado entre el 3% y el 10% del personal en el conjunto de sus centros e instituciones. La jornada con mayor número de trabajadores en huelga fue el viernes 31 de octubre, con 9 de un total de 85 técnicos de Melilla que decidieron ejercer su derecho.
El resto de los días, la incidencia fue aún menor. El 30 de octubre, solo tres personas se sumaron al paro, mientras que el lunes 3 lo hicieron cinco, y el martes 4, seis trabajadores. Todas las adhesiones se produjeron en el Área Sanitaria de Melilla y en turnos de mañana y tarde. En cambio, en el Centro Nacional de Dosimetría de Valencia y en el Área Sanitaria de Ceuta, el seguimiento fue del 0% durante las cuatro jornadas de convocatoria.
Desde Ingesa se ha subrayado que no se ha registrado ningún tipo de incidencia asistencial derivada de esta huelga. Tanto los servicios de Atención Primaria como los de Atención Hospitalaria funcionaron con total normalidad, sin verse alterados en ningún momento, gracias a la escasa adhesión a los paros.
La huelga fue convocada fuera del ámbito competencial de Ingesa y dirigida exclusivamente a los técnicos superiores sanitarios. Entre las reivindicaciones que motivaron esta protesta se encuentra el reconocimiento oficial del colectivo como Profesión Sanitaria Titulada y Reglada, la puesta en marcha de un Grado Universitario específico y la creación de diplomas de acreditación avanzada. De todas estas demandas, solo una es competencia del Ministerio de Sanidad: la clasificación del currículo formativo en el nivel 5 del Marco Español de Cualificaciones (MECU). Según Ingesa, esta solicitud ya ha sido contemplada en el borrador del nuevo Estatuto Marco que regulará los derechos y deberes del personal estatutario de los servicios de salud.
Las categorías profesionales más representadas dentro del colectivo de técnicos superiores sanitarios incluyen las especialidades de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, Laboratorio Clínico y Biomédico, y Anatomía Patológica y Citodiagnóstico.
Ingesa ha lamentado las molestias que esta huelga pudiera haber ocasionado a los usuarios del sistema público de salud, aunque recalca que la incidencia fue “ínfima”. Asimismo, recuerda que el ejercicio del derecho de huelga conlleva la suspensión voluntaria del contrato o nombramiento, por lo que se aplicarán los descuentos correspondientes en la nómina de los profesionales que participaron en los paros.
Esta movilización se suma a otras protestas protagonizadas por el colectivo en los últimos meses. Cabe recordar que, a finales de octubre, el servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Comarcal de Melilla llevó a cabo una huelga total, denunciando el incumplimiento por parte de Sanidad de compromisos adquiridos previamente. Aquella protesta sí tuvo mayor impacto y visibilidad, generando quejas entre los usuarios del sistema sanitario.
Ingesa concluye que, al igual que en convocatorias anteriores en las áreas de Ceuta y Melilla, el seguimiento en estas zonas continúa siendo muy reducido, pese a las distintas convocatorias promovidas por organizaciones sindicales y profesionales.







