El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla y del Partido Popular local, Juan José Imbroda, ha reclamado al Gobierno de España que aproveche la disposición manifestada por Marruecos para recibir a sus menores y abra una negociación "seria" que permita hacer efectivos los retornos, garantizando en todo momento la protección de los menores.
Durante una entrevista concedida a Telemadrid, el dirigente popular calificó de "novedad" la postura expresada por Marruecos respecto a la posibilidad de recibir a los menores de su nacionalidad. A su juicio, este cambio de posición abre una oportunidad que el Ejecutivo central debería aprovechar para desarrollar un marco que haga posible la aplicación de los retornos.
"Marruecos ya ha dicho que quiere a sus menores. Eso es una novedad. Nunca ha querido a sus menores. Nunca. Eso ya es novedoso. Vamos a intentar desarrollar esa puerta que se ha abierto", manifestó Imbroda durante la entrevista.
El presidente melillense insistió en que corresponde ahora al Gobierno de España impulsar las conversaciones con el país vecino para materializar esa posibilidad. En este sentido, defendió que el Ejecutivo central "debe jugar esta carta" y trabajar para adaptar el marco normativo con el fin de facilitar el retorno de los menores con sus familias.
"Vamos a acomodar nuestras normas, nuestras exigencias, para que los menores puedan ser retornados con sus familias. Por supuesto, siempre, cuidando la protección del menor al máximo", afirmó.
Imbroda sostuvo que resulta necesario actualizar el acuerdo de retorno existente entre España y Marruecos, firmado en 2013, al considerar que la situación actual exige revisar los procedimientos establecidos. En su opinión, esta cuestión adquiere una especial relevancia tras la situación que atraviesa Ceuta en materia migratoria, a la que calificó de "hecatombe".
El presidente de la Ciudad defendió que España debe abordar esta negociación con Marruecos desde una posición de igualdad entre ambos países y sin actuar desde la debilidad.
"España tiene que ir muy seriamente a hablar con Marruecos" y hacerlo "no desde una postura de debilidad como si le deberíamos algo". "No debemos nada, absolutamente. Tenemos que ser países amigos, vecinos, que nos apoyemos mutuamente en plano de lealtad, cosa que no ha ocurrido", aseguró.
Asimismo, atribuyó al Gobierno central la responsabilidad de impulsar estas negociaciones al recordar que tanto el control de las fronteras como la política exterior son competencias del Ejecutivo nacional.
Durante su intervención también hizo referencia a la anterior crisis migratoria vivida en Ceuta, que concluyó con la devolución de algunos menores a Marruecos y que derivó posteriormente en la inhabilitación para empleo o cargo público de la entonces consejera de Presidencia de Ceuta y de la delegada del Gobierno en la ciudad autónoma por un delito de prevaricación administrativa.
A raíz de esos antecedentes, Imbroda defendió la necesidad de revisar el acuerdo bilateral de retorno para adaptarlo a la legislación vigente y eliminar aquellos obstáculos que, a su juicio, dificultan la ejecución de estos procedimientos.
Según explicó, el objetivo pasa por identificar tanto las trabas administrativas como los impedimentos legales que actualmente están dificultando que los retornos puedan llevarse a cabo.
En este contexto, sostuvo que el marco jurídico debe ajustarse a la normativa actual sin dejar de garantizar los derechos de los menores, pero evitando imponer requisitos que, en su opinión, vayan más allá de los contemplados por la legislación y los tratados internacionales.
"Hay que acomodar" el acuerdo de retorno de 2013 a la legislación actual, afirmó el presidente melillense, quien considera que esa adaptación permitiría hacer efectivos los retornos siempre dentro de las garantías previstas.
Finalmente, Imbroda defendió que las dificultades existentes no obedecen únicamente a la postura de Marruecos, sino también a las exigencias establecidas por la parte española.
"Si nosotros ponemos más trabas, muchas más, de las que la ley o la Convención de los Derechos del Niño nos lo están exigiendo, pues entonces va a ser inviable, no por parte de Marruecos, sino por nosotros", concluyó el presidente de la Ciudad Autónoma y del Partido Popular de Melilla.








