Juan José Imbroda sigue siendo el principal activo político del PP en Melilla y así lo ha querido trasladar a la opinión pública la dirección nacional del partido a través de su secretario general, Miguel Tellado, que el martes se reunió con la Junta Directiva Regional en el Hotel Puerto. Tellado lo dijo claramente: los populares, con Feijóo a la cabeza, quieren a Imbroda encabezando la lista electoral del PP para 2027, algo que, no obstante, debe ser refrendado por el propio líder regional y actual presidente de la Ciudad Autónoma; tiene hasta septiembre para decidirlo puesto que será dentro de dos meses cuando se den a conocer los candidatos de las autonómicas por esta organización.
Contrasta todo esto con la opinión de todos aquellos que aseguraban que Imbroda vivía su último mandato en la Presidencia de Melilla. Él mismo, así como personas de su entorno, habían insinuado su retirada de la vida pública después de más de dos décadas al frente de la Ciudad y de ganar las sucesivas elecciones municipales y autonómicas celebradas desde 2003.
Muchos son los que han dado a Imbroda por amortizado políticamente de forma anticipada a la vista de lo que trascendió este pasado martes con respecto a lo que quiere la dirección nacional del PP para las elecciones de 2027. Cabe esperar incluso que haya una solución intermedia entre lo que desea el equipo de Feijóo y el legítimo derecho del dirigente popular a dar un paso al lado: que se presente y sea candidato, y se marche a mitad de la próxima legislatura para dar paso a un sucesor (o sucesora) que disponga de dos años para prepararse de cara a 2031.
No sería la primera vez que Juan José Imbroda barajara esa fórmula, que sin embargo nunca llevó a cabo, fundamentalmente porque él representa la unidad interna del PP y designar oficialmente a su delfín podría abrir grietas en lo que hoy día es una organización cohesionada en torno a un liderazgo fuerte, que marca el paso del partido y del Gobierno local en todo momento y circunstancia.








