Ficha técnica
Plaza de Toros de Melilla, miércoles 3 de septiembre 2025. Corrida de toros (mixta )
Ganado: 4 toros de don Antonio y Manuel Tornay y 2 novillos de don Antonio Rubio, " Macandro".
Matadores de toros; Jose Antonio Morante de la Puebla y Juan Ortega. Novillero : Olga Casado.
Más de tres cuartos de plaza. Al finalizar el paseíllo se interpretó el Himno Nacional.
Resumen: Morante de la Puebla: silencio y silencio. Juan Ortega: una oreja y dos orejas. Olga Casado: una oreja y una oreja.
Juan Ortega y Olga Casado salieron a hombros.
Los toros de Tornay flojos,desrazados,algunos con evidentes signos de invalidez. El mejor el noble quinto. Los novillos de " Macandro", cumplieron.
Una confesión:
Tengo que decir que a mí las corridas llamadas mixtas jamás me han convencido. No digo que sea este el caso, pero es lo cierto y verdad que entiendo nuestra gran fiesta española como un conjunto unitario de verdad.
En las corridas mixtas ora con rejoneadores, ya compartiendo matador y novillero, se quiebra el principio único que debe informar la fiesta.
Pero ya digo que es un debate que a nadie interesa ,entre otras cosas porque la fórmula es comercialmente rentable y ya sabemos que la Fiesta Nacional está regida, antes que nada, por la rentabilidad. Después vendrá todo lo demás.
Empezar por detrás:
A nadie extrañará pues que me vaya a los finales de la corrida de este miércoles y luego iremos ascendiendo, con la complicidad del buen lector, a las denominadas alturas de la Fiesta.
Olga Casado está teniendo una carrera fulgurante desde aquel 24 de abril de 2022 en el que lidió su primer becerro en la plaza de toros de San Martín de la Vega hasta su debut con picadores en Olivenza donde ya supo escuchar ovaciones y el premio de una oreja.
Está muy bien dirigida por Miguel Abellán, vara alta y hábil gestor en esto de la tauromaquia.
¿Y qué?, me diréis.Pues aparte de este pespunte pedante que os endilgo, hay que decir que Olga aporta majeza, sabe andar ante los novillos, tiene lo que se llama " oficio", toca teclas que conectan con el tendido, no da impresión de fragilidad, tiene desparpajo, valor reconocido, además de un concepto de la lidia bullicioso que en el mundo novilleril es de agradecer.
Este miércoles ha sabido sacarle partido a la dimensión que tiene torear al lado de figuras como Morante y Juan Ortega. Eso es lo que tienen de bueno las corridas mixtas. Hubo regusto en muchas de las cosas que dibujó la novillera, asentada cada vez más en conceptos clásicos durante parte de la tarde.
Las gentes estaban con la madrileña, que supo ver la conexión con el tendido. El brindis a Morante enardeció aún más al público y Olga aprovechó la bondad del novillete . Con los aceros no estuvo bien pero las gentes estaban por valorar la entrega de la novillera . Una oreja.
El sexto se movía bien y era apto para la manera de estar esta tarde de Casado. Todo lo que dije más arriba vale para la labor de la novillera. Debe ensayar mucho en el carretón y así evitar lo de Cuenca y los fallos de hoy. La orejita concedida fue más el premio a su entrega que a la firma final.
La herida luminosa:
El maestro Morante hablaba hace poco con un periodista del diario dinástico, repasando su percance en Pontevedra que cercenó una temporada en la que la gloria clásica se hacía patente como un lampreazo de luz en cada lance y en cada doblada con que sacaba al toro hacia los centros de la plaza.
Nos decía que la peor herida era la que queda en el cerebro. La duda siempre ronda en los mejores y no es extraño que el maestro cigarrero, lleno de entresijos y recovecos y también de claridades, lo expresara antes de pisar el albero de la plaza de toros .
La herida luminosa de la obra de Pemán, adaptada de la de Segarra, atraviesa, hasta convertir en éxtasis los planteamientos de la faena.
La expectación extraordinaria que genera el maestro se traducía en el runrún previo en los tendidos y en la simpatía hidalga con la que Melilla valora a quien lo hace menester.
" Hojaldre" -¡ dulce nombre!- abre plaza.El runrún previo y el griterío tras la interpretación del himno nacional, dan paso a la mirada escrutadora.
De verde esperanza y oro va el de la Puebla.
"Hojaldre" va sin mucho empeño a los capotes y la pelea en varas es desigual. El de Tornay no se acopla con el maestro.Si no hay raza ni fuerza, poco puede hacerse.
La estocada es corta. El silencio desangelado de los tendidos, lo dice todo.
Veremos.
Pues ya hemos visto que traer ganadería sin solvencia suficiente trae estas cosas, maestro. Usted que puede exija pulcritud y selección al ganado que se lidia en las plazas y más en la nuestra.
No podía ser más desrazado y más proclive a cambayasos y a trastabillarse, el deslucidísimo cuarto, “Ajumado“ por mal nombre.
Tuvo usted que hacer de enfermero y darle un trato exquisito a aquella birria impresentable, que se llevó pitos a granel al ser arrastrado de la siempre benevolente afición melillense.
Le agradezco su habilidad para pasaportarlo. Ya ve usted, maestro, que usted no merece toros así. Nosotros tampoco.
Aquel capote en Sevilla:
Juan Ortega tiene muchísimas cosas aún que mostrarnos, ahora que no se aburre ante toros imposibles y sublima el arte con su capote de oro.
Así fue como lo vi en Sevilla, cuando la tarde declinaba y los vencejos revoloteaban anunciando su fin.
Aquella tarde, ¿verdad Pepe López ?, Ortega paró el tiempo y depositó todo el lubrican vespertino en su cuerpo. Ligó aquellos naturales eternos, enfrontilo el de pecho, mientras bramaba la plaza y luego se hizo el silencio único de Sevilla.
Desde entonces a los que quieren prisas con Ortega, les digo: ¡Silencio! Hay que esperar, como yo esperé.
¿Y este miércoles? Pues este miércoles con la expectación por las nubes, con los tendidos a revienta calderas fallan otra vez la raza y la fuerza, la bravura, todo. "Sisado", casi nos "sisa" otra vez la ilusión....El torete no obstante es manejable sobre todo por el pitón derecho con atisbos de nobleza.
Ortega logra a base de torería sacar agua del pozo y aunque dudo que las gentes lo hayan entendido, corta la primera oreja de la tarde después de una estocada y un descabello.
Ha tenido suerte Ortega en el sorteo porque este quinto era un torete que acusó nobleza, lo que aprovechó Juan para torearlo muy lento y sentirse a gusto con él.
Hubo muletazos con gusto, con aroma, que el buen público celebró con ganas .
No me gustó la estocada, que cayó donde cayó, pero como era efectiva le concedieron las dos orejas.
Como diría otro Ortega, “no es eso, no es eso”.
¡Ay aquel capote en Sevilla!
Rejoncillo final:
Digo yo esas 20 personas autotituladas "animalistas ", en vez de estar de "concentración", deberían haber ido a ayudar a los ganaderos que perdieron ,abrasados en los incendios que han asolado España, ovejas, vacas ,cabras, ganado no bravo, su medio de vida en fin.
¡Vamos, digo yo!








