El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, presentó este miércoles durante su segunda visita a Ceuta en menos de veinte días un Plan de Reactivación para Ceuta y Melilla dotado con 650 millones de euros para los próximos seis años. El líder popular planteó una batería de siete medidas que calificó de "urgentes" e "imprescindibles" para responder a la crisis que atraviesa la ciudad autónoma, un compromiso que asumió ante los españoles "si obtiene su confianza para gobernar".
Feijóo aseguró que su propuesta garantizará la inviolabilidad de la frontera, la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos y el impulso de la economía. "Ceuta ha cumplido con España. Ahora le toca a España cumplir con Ceuta", afirmó.
Como primera medida, el dirigente popular urgió al Gobierno a comprometerse con una Ley de Régimen Especial de Ceuta y Melilla que blinde el marco fiscal e inversor de ambas ciudades y que fije por ley las bonificaciones a la seguridad social del 50% y del 75% en determinadas actividades económicas.
En segundo lugar, reclamó un mando único "ya" ante la ausencia de un responsable al frente de la crisis. "Aquí no manda nadie, excepto el presidente de la ciudad autónoma", dijo. También criticó que el Consejo de Seguridad Nacional siga sin ser convocado, pese a que lo han solicitado las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y lo marca la ley desde 2015.
Como tercer punto, exigió que quienes entraron de forma ilegal y permanecen en la ciudad sean retornados al país por el que entraron, sin que se cree, advirtió, "el precedente perverso de otorgar derecho alguno a quien ha participado en una invasión ilegal". Recordó que el Ejecutivo tiene la obligación de activar el procedimiento legal de repatriación y de implantar las unidades de extranjería necesarias, con un calendario que no debería superar el mes.
En cuarto lugar, defendió que la integridad territorial de España "no se cuestiona, ni en Ceuta, ni en Melilla, ni en las aguas españolas" y acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de "subcontratar" a Marruecos la frontera sur de Europa.
Como quinta medida, censuró que el Ejecutivo no recurra a los medios y aliados disponibles, como el Reglamento de crisis o las unidades de intervención rápida de Frontex, y reclamó la activación del procedimiento fronterizo de asilo y retorno, que permite una tramitación acelerada cuando el país de origen figura en la lista de países seguros, como es el caso de Marruecos.
En sexto lugar, exigió un Plan de protección de la frontera que incluya una obra que refuerce el perímetro marítimo, más efectivos de Guardia Civil, Policía Nacional, personal sanitario, jueces y fiscales, además de un sistema tecnológico de vigilancia marítima y costera. Planteó prolongar el perímetro fronterizo mar adentro, comenzando por el espigón del Tarajal, y criticó la barrera de boyas instalada, "dañada a las 48 horas". "Una boya no es una frontera. España merece una frontera de verdad, no una de plástico", apuntó.
Como séptima y última medida, instó al Ejecutivo a reconocer la situación excepcional de Ceuta y Melilla, con un tratamiento equivalente al que la Unión Europea otorga a sus regiones ultraperiféricas en fondos, fiscalidad y fronteras. "Ceuta y Melilla tienen que dejar de ser un asunto que España explica en Bruselas para pasar a que ellas lo expliquen con voz propia", subrayó.
El presidente del PP advirtió de que la inacción del Gobierno puede provocar "graves incidentes" si no se actúa, y lamentó que los siete ministros que han visitado Ceuta no hayan hecho "ni una sola propuesta con nombre o con fecha". Asimismo, anunció que su partido acudirá al Tribunal Supremo tras la incomparecencia de varios ministros en el Senado para informar sobre la situación. "El Gobierno no puede decidir ante qué Cámara comparece, ni cuándo lo hace ni en qué condiciones acepta ser controlado", señaló.
Feijóo calificó de mentira que Ceuta atraviese únicamente una crisis migratoria, y afirmó que sufre en realidad una crisis de seguridad nacional, de orden público y de salud pública que deja desprotegidos a los más de 80.000 españoles que viven en la ciudad. Por último, puso en valor la gestión del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, de quien dijo que "está dando la cara y tomando decisiones sin perder las formas".








