El paso fronterizo de Beni-Enzar ofrecía este domingo, 4 de octubre, una estampa muy distinta a la de los meses de verano. Apenas un par de filas paralelas de vehículos, sin coches acumulados en la explanada ni colas que den la vuelta. Aun así, quienes cruzan hacia Marruecos, en su mayoría melillenses que pasan el fin de semana con sus familias al otro lado, siguen necesitando cerca de dos horas para llegar al país vecino y continúan lamentando la lentitud en el lado marroquí.
La afluencia se mantiene en niveles similares desde que terminó la Operación Paso del Estrecho (OPE). Los fines de semana se nota algo más de movimiento de personas y de coches, sobre todo los sábados. Entre quienes cruzan abundan las familias, muchas con niños pequeños.
En la explanada y en los alrededores del paso a pie solo quedan algunos restos de basura y un espacio vacío que durante el verano estuvo ocupado. Junto a la frontera, algunas personas con maletas esperan a que las recojan, quizá recién llegadas a Melilla o a punto de partir hacia Marruecos.
La jornada ha traído una ligera bajada de las temperaturas, que se agradece, aunque el domingo ha sido de bochorno. Con todo, el respiro permite a los conductores apagar el aire acondicionado y esperar en el interior del vehículo.
La cola da la impresión de avanzar con rapidez, pero es solo al principio. Los primeros tramos se completan en una media hora, mientras que lo que resta hasta entrar en Marruecos puede alargarse otra hora y media. Las dos horas de espera se mantienen pese a la ausencia de coches.
En el plano de la seguridad, las autoridades que vigilan la zona hablan de tranquilidad. No se han registrado incidentes ni alarmas de ningún tipo desde los sucesos fronterizos de finales de julio, cuando miles de personas entraron de forma irregular en Ceuta. Aquellos hechos, junto al intento de entrada irregular de más de un centenar de personas en Melilla, llevaron a cerrar durante unas horas la frontera melillense con Marruecos por cuestiones de seguridad.
La imagen contrasta con la del verano. Entonces, las colas consideradas “rápidas” no bajaban de las tres horas. Miles de personas llegaban en barco, principalmente desde los puertos de Motril (Granada), Almería y Málaga, procedentes de toda Europa y de la Península para pasar sus vacaciones en el norte de África.
Con el calor apretando, la explanada se llenaba de niños jugando y de personas tumbadas a la sombra mientras aguardaban su turno. Se formaban dos colas, una para los melillenses y otra para el resto de viajeros, que podían pasar allí horas al sol.
Una OPE con un 18,5 % más de pasajeros
En septiembre, la Delegación del Gobierno cerró la OPE 2026 con la última reunión del Comité Territorial de Coordinación, Ordenación y Dirección de la operación, constituido en junio para coordinar el dispositivo. El encuentro se celebró en los días posteriores al final de la campaña y reunió, entre otros organismos, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Policía Local, Protección Civil, Sanidad Exterior, Ingesa, la Autoridad Portuaria, Capitanía Marítima y las compañías navieras.
La cita sirvió para hacer balance conjunto, repasar las actuaciones del verano, compartir experiencias e identificar mejoras para próximas ediciones. Sobre la mesa estuvieron la seguridad, la atención a los usuarios, la coordinación de las operaciones portuarias, el tránsito en los pasos fronterizos y el trabajo conjunto entre las partes implicadas.
La operación concluyó con 324 rotaciones, 251.704 pasajeros y 57.791 vehículos. Respecto a la campaña anterior, las rotaciones crecieron un 18,2 %, los pasajeros un 18,5 % y los vehículos un 19,3 %.
Como es habitual, la campaña se dividió en dos fases. La Operación Salida, entre el 15 de junio y el 15 de agosto, sumó 160 rotaciones, 121.141 pasajeros y 28.473 vehículos. La Operación Retorno, entre el 15 de julio y el 15 de septiembre, coincidió durante un mes con la Salida y registró 164 rotaciones, 130.563 pasajeros y 29.318 vehículos.
En cuanto a la asistencia prestada, durante la fase de Salida no se registró ninguna atención sanitaria ni social. En la Operación Retorno se contabilizaron 68 asistencias sanitarias y ninguna de carácter social.
La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, destacó que el aumento de los desplazamientos se produjo sin incidentes significativos y con una reducción de los tiempos de espera en los pasos fronterizos. Al no registrarse un número elevado de atenciones sanitarias ni incidentes de gran envergadura, calificó de positivo el balance general y agradeció el trabajo de los organismos y profesionales del dispositivo.








