El líder nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, clamó ayer contra el Gobierno del PSOE y los escándalos que se vienen conociendo en los últimos meses, unos episodios que ayer tuvieron su punto álgido cuando la "fontanera" Leire Díez fue increpada por el propio Aldama cuando pretendía dar explicaciones de por qué trataba de obtener datos "feo" del teniente-coronel que manda la UCO, Antonio Balas, una rama de la Guardia Civil que se encarga de investigar la corruptela en la que está inmerso el Ejecutivo de Sánchez.
Feijóo fue muy duro en sus críticas y muy claro en sus expectativas tras pedir a Pedro Sánchez que dé voz a los españoles para que estos puedan pronunciarse acerca del Gobierno que quieren para su país. Habló de "degradación moral" del sanchismo y de una alternativa a la altura del pueblo español representada por los hombres y mujeres de su partido. Por eso el Congreso del PP para julio próximo, porque, según dijo, hay que preparar a la nación para que se enfrente a la situación que se vive después de que cada día aparezcan más y nuevos capítulos que acorralan al Gobierno.
Hubo también un compromiso con los melillenses y el sistema público de sanidad que padecen. Feijóo aseguró que cuando llegue a La Moncloa, se elaborará un plan sanitario específico para la ciudad, que corrija todas las anomalías que actualmente existen. Ello, después de haber hablado con los médicos y, además, haber gestionado las competencias del entonces Insalud durante 5 años bajo el mandado de José María Aznar. Su gestión lo avala: no en vano fue otros 5 años más responsable de la salud en Galicia.
El presidente regional del PP y de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, no tiene dudas respecto a su compañero de partido en el caso de que llegara a formar Gobierno. Según dijo ante un auditorio entregado en aplausos, a Melilla solo le falta que Feijóo esté al frente del Ejecutivo español para conseguir avanzar en todas las materias que ahora están en marcha con el fin de configurar el nuevo modelo económico. Y aseguró que los jóvenes lo necesitan porque son ellos los que tienen que "hacer grande" la ciudad, quedándose aquí para desarrollar su proyecto de vida.
En definitiva, un acto político de primer orden con un invitado de lujo, que visitó Melilla por tercera vez desde que ostenta el mayor liderazgo del PP en España y a la que prometió volver siempre que pueda.








