La Delegación del Gobierno en Melilla ha vuelto a llenarse de espíritu navideño gracias a la colaboración de Aspanies Plena Inclusión y del Centro Integrado de Formación Profesional Reina Victoria Eugenia. La jornada, celebrada este pasado miércoles, ha convertido la sede institucional en un espacio decorado con creatividad, ilusión y compromiso, sumando a la ya tradicional decoración interior, nuevas aportaciones de carácter educativo y participativo. Todo ello, además, en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, lo que refuerza el enfoque inclusivo de la actividad.
Este año se cumple la séptima edición en la que Aspanies Plena Inclusión Melilla participa en la ambientación navideña de la Delegación. Desde primera hora de la mañana, sus usuarios y usuarias, acompañados de monitores, han trabajado en la colocación de adornos elaborados artesanalmente en talleres previos. Las guirnaldas, estrellas, tarjetas y figuras navideñas, confeccionadas a mano con materiales como goma-eva, espumillón, cartón decorado y telas, han transformado completamente despachos, pasillos y zonas comunes del edificio. Como elemento central, el tradicional árbol situado en el hall ha vuelto a ocupar un lugar protagonista.
La novedad principal de este año ha sido la integración de la actividad en el nuevo proyecto de colaboración puesto en marcha entre Aspanies y el CIFP Reina Victoria Eugenia, anunciado el pasado mes de octubre. Gracias a esta alianza, el alumnado de varios ciclos formativos del centro ha contribuido activamente en diferentes aspectos de la celebración.
El ciclo de Panadería y Pastelería se ha encargado de preparar un desayuno especial para los participantes, que ha servido como cierre de la jornada. A esta colaboración se han sumado también los ciclos de Electricidad e Imagen y Sonido, que han diseñado y montado la nueva iluminación exterior de la Delegación, así como la ambientación musical del acto.
La jornada ha reunido a entre 40 y 50 jóvenes de ambas entidades, que han compartido espacio, trabajo y experiencias en un entorno diseñado para fomentar la inclusión, el aprendizaje y la convivencia. La actividad ha finalizado con la tradicional entrega de diplomas conmemorativos a todos los participantes, en un ambiente distendido en el que no han faltado los villancicos ni la alegría propia de estas fechas.
Esta iniciativa refuerza el compromiso de la Delegación del Gobierno con la inclusión social y la participación activa de colectivos con discapacidad intelectual en la vida institucional de la ciudad. Asimismo, se consolida como una de las acciones más simbólicas del mes de diciembre, uniendo el esfuerzo de entidades sociales y centros educativos para construir una sociedad más consciente, solidaria y diversa.
El carácter práctico de la Formación Profesional encuentra en actividades como esta un campo real de aplicación de conocimientos y competencias, al mismo tiempo que ofrece al alumnado la posibilidad de involucrarse en proyectos con un fuerte componente humano y social. La implicación de jóvenes estudiantes junto a usuarios de Aspanies demuestra cómo la educación puede convertirse en un motor de transformación y en una herramienta efectiva para romper barreras, visibilizar capacidades y fortalecer los lazos comunitarios.
La celebración de una Navidad inclusiva no es una acción aislada, sino la continuidad de una línea de trabajo iniciada en años anteriores. Desde aquella primera edición formalizada en el marco del Día de la Discapacidad, esta actividad se ha ido enriqueciendo con nuevas colaboraciones y propuestas, manteniendo siempre el objetivo de construir una Melilla más abierta, accesible y comprometida con la diversidad.
El espíritu navideño ha llenado, un año más, no solo los espacios de la Delegación, sino también el corazón de quienes han participado en una jornada que pone en valor la unión, la creatividad compartida y la alegría de trabajar juntos por una causa común.







