La segunda finalista del XI Certamen Encarna León, Mercedes Sáenz Blasco, indicó que se sentía muy honrada de recibir este premio, que invertirá en ‘un curso para escribir mejor’.
Mercedes Sáenz Blasco es una logroñesa que vive en Mérida, Badajoz. Recibió la noticia de que era la segunda finalista del XI Certamen de Relato Corto Encarna León un lunes, aunque en el fin de semana pudo averiguar a través de un medio digital que su obra, ‘Interludio de trapo’, había sido escogida por el jurado y que le habían concedido el segundo premio dotado con 2.500 euros.
Sáenz afirmó que se sentía muy honrada por recibir este reconocimiento, ya que asegura ser “una persona normal. Este premio me ha venido como bajado del cielo. Me ha animado muchísimo”, explicó a El Faro dando las gracias tanto al jurado como a la Viceconsejería de la Mujer, organizadora del certamen.
Es la segunda vez que gana un premio en un certamen, ya que el primero lo recibió en el mes de noviembre, en concreto, el Carmen de Michelena.
–¿Por qué se presentó al Encarna León?
–Llevo un par de años intentado escribir, pues yo soy amateur. En la página www.escritores.org viene siempre publicado los concursos y me llamó la atención Melilla. Como el otro concurso que gané tuvimos que ir a recogerlo hasta la sierra de Cazorla, mi hijo, que estaba muy ilusionado, me comentó que echara en los sitios lejos y que no conociéramos y así al recoger el galardón y visitaríamos sitios nuevos. Ahora se ha quedado un poco desilusionado porque no tenemos que ir a Melilla, pero le dije que no se preocupara porque la visitaremos seguro.
–¿Cuando empezó a escribir?
–Escribo relato y escribo poesía. Empecé hace dos o tres años porque necesitaba expresarme. Necesitaba contar. Necesitaba hacer algo diferente y no estar siempre con el trabajo, los niños y esta vida de ‘maruja’ que estresa mucho. Necesitaba hacer algo más, y como siempre me ha gustado escribir, me he puesto y parece que no se me da mal. Escribo relatos a veces y sobre todo, poesía. También es por rachas. Hay momentos que tienes la idea de un relato y te sale, y otras veces necesitas escribir poesía para expresar lo que llevas dentro.
–¿De dónde nace ‘Interludio de trapo’?
–Es una historia hecha de retales y de recuerdos de mi niñez. Soy una apasionada de la música y la protagonista se parece a mí en eso, pues le gustaba mucho la música y la tuvo que dejar, como yo. No obstante, la protagonista de mi relato sí que pudo retomarla. Es una proyección de lo que yo quiero hacer. Es un relato muy tierno y estoy muy contenta con él.
–¿Qué consejos ofrecería para animar a la gente a que escriba y participe en estos certámenes?
–Sobre todo, que escriban y escriban por encima de todo, si tienen ganas. Yo soy ama de casa, trabajo fuera, tengo niños pequeños y no tengo nada de tiempo para escribir. Así, escribo mientras estoy planchando o cocinando. Siempre tengo el ordenador encendido y cuando me viene una idea escribo dos líneas. No tengo una pauta de escribir porque no me puedo dedicar a ello. Sin embargo, como me gusta tanto, sigo escribiendo. Si te lo propones y es algo que te gusta, tienes que luchar por ello. No sirve el no valgo o no tengo tiempo o yo no puedo. Hay que luchar por lo que te gusta. Eso es lo que más he aprendido en este tiempo.
En cuanto al premio, Sáenz ha decido reinvertirlo “en escribir mejor”, ya que realizará un curso on-line de narración. Su formación en literatura se limita a cuatro talleres de un fin de semana en Madrid con el profesor Ramón Alcaraz, con lo cual continuará en esta línea de seguir aprendiendo.
Esta escritora cuenta con un blog en el que vuelca toda su obra artística y se titula ‘Amanece... que no es poco’ aunque lo firma con el sobrenombre de Jasonia Glutinosa, el nombre botánico de una planta de té, pues al principio no quería que la reconocieran por vergüenza.








