El presidente de la Asociación de Juego Online de Melilla, Javier Pérez Escámez, ha sido muy claro al afirmar que este sector, basado en la tecnología, tiene mucho potencial en la ciudad pero que no hay suficiente cualificación entre las personas que pudieran ser contratadas en estas empresas. Por eso es imprescindible que la Ciudad Autónoma tome buena nota de lo que se está demandando y se ponga manos a la obra para la formación, cierta y real, de jóvenes que puedan dedicarse laboralmente al mundo virtual.
El juego online, cuyo desarrollo como línea estratégica para la nueva economía de la ciudad, es un mercado emergente, demanda espacio, alquileres asequibles para las empresas y un apoyo institucional que les permita aumentar su implantación, lo cual conllevaría además la creación de puestos de trabajo. Esto es una realidad incuestionable y la formación se presenta como la piedra angular para el sector. Tan es así que la propia asociación ha puesto en marcha iniciativas formativas dirigidas a la población melillense con el objetivo de ampliar las oportunidades laborales y evitar tener que contratar personal de fuera.
De ahí la gran importancia de que Melilla pueda impartir el grado de Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial porque ya no solo es que se aumente el cupo universitario sino que se trataría de contar con expertos en la materia, perfectamente listos para poder entrar en cualquiera de las empresas de base tecnológica que quiera radicarse en nuestra ciudad.
Es de la mayor urgencia que haya personas lo suficientemente preparadas como para nutrir la demanda que expresa el mercado online. No se trata solo de jóvenes que obtengan una titulación universitaria porque lo digital abarca muchas funciones distintas y sin ese rango académico también se puede contribuir a las empresas, que necesitan trabajadores en diferentes aspectos de la tecnología.
Hay que dar esa oportunidad a nuestros jóvenes para que aprovechen la ocasión y alcancen una cualificación que les puede abrir muchísimas puertas a la hora de integrarse en la disciplina laboral. La ciudad necesita imperiosamente que se queden aquí, que hayan su proyecto de vida en esta tierra y se conviertan en el futuro socioeconómico sostenible que se trata de implantar a través de ese nuevo modelo productivo que se promueve desde el Gobierno local.








