El diputado de Coalición por Melilla (CpM), Emilio Guerra, ha advertido de que la ciudad autónoma se encamina hacia un escenario preocupante que define como el de “una ciudad sin futuro, trasnochada y dependiente”. Así lo ha expresado en una extensa reflexión con motivo del arranque del nuevo curso político, en la que lanza duras críticas al Gobierno local, reconoce errores dentro de su propia formación y plantea propuestas para revertir lo que considera una deriva política e institucional muy negativa.
Según Guerra, el balance de los dos años transcurridos desde las elecciones autonómicas de 2023 es “todo menos positivo” y tanto la situación política como la económica han empeorado de manera sensible. En su opinión, el discurso oficial no se corresponde con la realidad que viven los melillenses. “Por muchas fanfarrias que escuchemos todos los días a través de la propaganda, lo cierto es que hay más paro, más pobreza, más desigualdad, más brecha social y más huida de nuestros jóvenes buscando trabajo”.
El diputado acusa al Ejecutivo del Partido Popular de ineficacia y falta de voluntad para dar respuesta a los problemas estructurales de la ciudad. “La ciudad tiene los problemas de siempre, algunos agudizados, como el de acceso a la vivienda, sin que se aporten soluciones reales e inmediatas”, subraya. Además, denuncia un deterioro democrático cada vez más acusado: “El mérito y la capacidad pasaron a mejor vida”, señala en referencia a la pérdida de calidad en la gestión institucional.
Guerra también pone el foco en lo que considera una deriva excluyente en las políticas públicas. “Tanta torpeza gubernamental solo se entiende si lo que se busca es una operación demográfica quirúrgica y excluyente. Los datos están ahí para quienes con objetividad y rigor quieran analizarlos”, advierte.
A pesar de la mayoría absoluta con la que gobierna el PP, el parlamentario cree que las principales formaciones políticas comparten diagnósticos y podrían colaborar en temas clave, pero que las prioridades partidistas lo impiden. “Existen numerosos puntos de coincidencia para abordar juntos, de manera mucho más eficaz, cuestiones prioritarias que, sin embargo, mueren en un discurso demagógico y en un interés electoral por encima del interés público”, lamenta.
En el plano interno, Guerra realiza una autocrítica sobre el estado de su propio partido. Admite que CpM no ha atravesado su mejor etapa desde los comicios de 2023, marcados por un mal resultado electoral y el impacto de acciones judiciales posteriores. “No ha sido ni está siendo fácil tras los errores que produjeron el desastre electoral de 2023 y sus consecuencias. Aquello supuso un atropello sin precedentes y un posterior ‘shock’ que ha condicionado absolutamente todo”, reconoce.
A pesar de ello, asegura que mantiene el compromiso político y que trabaja por mejorar. “No solo es importante el aporte argumental o el proyecto de ciudad que lleves en tu mente, también la actitud, la expresión y el talante marcan la imagen a proyectar entre los ciudadanos”, explica. Considera que CpM tiene un gran potencial como fuerza localista y progresista, pero que necesita actualizarse: “Debería haber iniciado hace tiempo un proceso de apertura, renovación y actualización a las nuevas circunstancias del momento”, señala.
Guerra concluye su intervención con un llamamiento a la responsabilidad colectiva, tanto de partidos como de instituciones y ciudadanía. Advierte de que la confrontación política está erosionando la convivencia y lo construido en las últimas décadas. “Melilla solo saldrá adelante cuando abandonemos los narcisismos personales y la soberbia partidista. Cuando no existan ‘vencedores y vencidos’ y pongamos en práctica el concepto de tolerancia e interculturalidad sin hipocresías”, manifiesta.
Como propuesta concreta, apuesta por “políticas de Estado” y por constituir un “gobierno local de concentración con apoyo institucional de Madrid” como fórmula para salir del bloqueo actual y afrontar los desafíos que, a su juicio, amenazan el futuro de la ciudad.









Y mi comentario? Es que molesta?
Es cierto que Melilla sigue en esta larga agonía por un gobierno local incapaz de gobernar,gestionar ni lo más insignificante ,sin proyecto de futuro que se haga realidad para los melillenses,con una gran cantidad de jóvenes que abandonan la ciudad para encontrar un futuro en la Península a los que más tarde siguen sus padres.La gestión del gobierno de Imbroda se centra en puestos de trabajo para amiguetes y conocidos,con nombres y apellidos y hacer de la propaganda y promesas incumplidas su acción de gobierno.Solo de ello se benefician unos cuantos, que ya debería los partidos de la oposicion ponerlo a negro sobre blanco para que el melillense reaccione.
Cuatro años q habéis hecho!!!!!!!!! Para hablar ahora otro cantamañanas