El PSOE de Melilla ha solicitado una revisión “total y urgente” del proyecto de Presupuestos de la Ciudad Autónoma para 2026. La formación considera indispensable adaptar las cuentas a la nueva situación económica que se abriría si el Congreso de los Diputados valida el Real Decreto aprobado por el Gobierno de España, que permitiría a las comunidades y entidades locales destinar el superávit de 2024 a inversiones sostenibles en los próximos años.
Según explicó Riduan Moh, portavoz socialista en la Asamblea, esta medida podría suponer para Melilla una inyección adicional de hasta casi 18 millones de euros. Por ello, ha instado al Gobierno local a que incorpore esta cantidad a los presupuestos de forma planificada y con un compromiso claro de inversión directa en “infraestructuras básicas, vivienda social y mejoras urgentes en los barrios”.
“No basta con frenar la amortización de deuda; Melilla necesita unos presupuestos nuevos y útiles para la ciudadanía”, afirmó Moh. “Este Real Decreto puede transformar la capacidad de inversión de la ciudad, y no podemos permitir que esos fondos se pierdan en prioridades que no sirven al interés general”, añadió.
El PSOE considera que el Ejecutivo que preside Juan José Imbroda debe actuar con previsión y responsabilidad. Para los socialistas, sería “una traición a la ciudadanía” dejar pasar esta oportunidad sin aprovechar el margen fiscal que ahora permite la normativa estatal.
Moh recordó que el propio presidente de la Ciudad reconoció públicamente que la medida del Gobierno de Pedro Sánchez beneficia al conjunto de los españoles. A su juicio, esto demuestra que el Partido Popular es plenamente consciente del impacto positivo que puede tener el decreto, aunque luego “intente minimizarlo o desacreditarlo”.
La clave, según el dirigente socialista, está en abandonar documentos presupuestarios “obsoletos” y elaborar unos nuevos que respondan a los retos actuales. “Melilla no puede improvisar. Esta herramienta fiscal exige preparación, planificación y voluntad política para invertir en lo que de verdad importa”, recalcó.
El Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros aún debe pasar el trámite parlamentario, pero desde el PSOE de Melilla se advierte de que la ciudad no puede esperar a última hora para reaccionar. “La ciudadanía merece saber desde ahora qué hará su Gobierno con ese dinero si finalmente se confirma su llegada”, subrayó Moh.
Además, insistió en que su partido no permitirá que los fondos se diluyan en proyectos “opacos” o que no respondan a las necesidades reales de los melillenses. “Cada euro debe traducirse en vivienda, mejores servicios públicos y barrios más dignos”, señaló.
Como antecedente, cabe recordar que el Gobierno local ya había empezado a maniobrar para frenar el pago en amortización de deuda a raíz de este nuevo escenario, según informó El Faro de Melilla en días pasados.
Inversiones para estudiantes
En paralelo a la exigencia de una revisión presupuestaria, Juventudes Socialistas de Melilla (JSME) ha denunciado públicamente la “falta de voluntad política” del Gobierno local para atender las necesidades reales de los jóvenes melillenses. Antonio Méndez, secretario general de JSME, calificó de “vergonzosa e insostenible” la falta de espacios de estudio públicos adecuados en la ciudad.
“La biblioteca municipal está completamente saturada y muchos estudiantes se ven obligados a hacer cola desde primera hora para conseguir un sitio”, denunció Méndez, señalando que los espacios de la Universidad de Granada en Melilla solo atienden a su alumnado, dejando sin opciones a opositores y otros estudiantes.
Además, criticó la contradicción entre el discurso oficial sobre convertir Melilla en ciudad universitaria y la realidad diaria de los jóvenes. “No tiene sentido hablar de futuro universitario mientras se abandona a quienes ya están aquí. Se impulsa una residencia universitaria privada en suelo público, pero no se crea ni una sola sala de estudio nueva”, lamentó.
Desde JSME exigen medidas inmediatas como la ampliación de horarios, habilitación de edificios públicos para el estudio y un plan de infraestructuras educativas que garantice estabilidad en el tiempo. “No es solo una cuestión de infraestructuras, es una cuestión de respeto hacia toda una generación que quiere construirse un futuro”, concluyó Méndez.








