El Partido Popular ha anunciado el inicio de una ofensiva política en el Parlamento para exigir al Gobierno de Pedro Sánchez explicaciones detalladas sobre su política exterior respecto a Marruecos, especialmente tras la reciente Reunión de Alto Nivel (RAN) celebrada en Rabat. La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo considera que la cita bilateral ha estado marcada por la opacidad, la falta de contrapartidas visibles para España y la ausencia de referencias explícitas a temas fundamentales como Ceuta, Melilla o el Sáhara Occidental.
Según ha informado el diario ABC, el PP prepara una batería de iniciativas parlamentarias que incluye solicitudes de comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, así como preguntas escritas, interpelaciones y posibles mociones para obligar al Ejecutivo a dar cuenta de los compromisos adquiridos con el país vecino. “No puede ser que el Gobierno actúe en política exterior al margen del Parlamento”, señalan desde el principal partido de la oposición.
Una de las principales críticas del PP se centra en la ausencia de menciones a Ceuta y Melilla en el comunicado conjunto de la RAN, lo que consideran una grave omisión, especialmente por el contexto histórico de reivindicación territorial por parte de Rabat.
Para los populares, el silencio sobre las ciudades autónomas constituye una “cesión implícita” que compromete la posición de España. “El silencio diplomático es una forma de posicionamiento y no mencionar a Ceuta y Melilla es profundamente preocupante”, apuntan fuentes de la dirección del PP citadas por El Independiente.
Además, la oposición ha mostrado su preocupación por el hecho de que la postura del Ejecutivo respecto al Sáhara siga sin aclararse, más allá del apoyo manifestado en 2022 a la propuesta marroquí de autonomía como solución al conflicto. Aquella decisión fue adoptada de forma unilateral por Pedro Sánchez, generando tensiones con Argelia, críticas internas y un amplio rechazo político. En este nuevo capítulo, el PP exige saber si esa línea diplomática se mantiene y qué efectos concretos ha tenido para los intereses de España.
Desde El Confidencial se subraya que el PP acusa al Gobierno de “sumisión diplomática” frente a Marruecos, una acusación que ha ido ganando fuerza en el discurso del grupo parlamentario popular en las últimas semanas. La falta de avances tangibles en control migratorio, cooperación antiterrorista o protección de fronteras es otro de los ejes sobre los que el partido de Feijóo va a basar su ofensiva parlamentaria.
La ofensiva del PP se enmarca en un momento especialmente delicado para la política exterior española, tras la celebración de la RAN en Rabat, una cita que había sido presentada como una oportunidad para relanzar las relaciones bilaterales.
Durante el encuentro, se firmaron una veintena de acuerdos en ámbitos como educación, cooperación consular, economía y seguridad. Sin embargo, la cita estuvo marcada por ausencias significativas, como la del rey Mohamed VI, y por la falta de menciones públicas a temas sensibles como el futuro del Sáhara o el estatus de las ciudades autónomas, como también recogió El Faro de Melilla en su cobertura.
Para el PP, el balance de esta cumbre es "insuficiente y preocupante". Por eso, en los próximos días registrarán en el Congreso varias iniciativas con el objetivo de “arrojar luz” sobre los compromisos firmados y exigir que se respete la soberanía nacional en todos los términos. Consideran, además, que el Gobierno está ocultando información relevante a los ciudadanos y actuando con una falta de transparencia “inaceptable” en cuestiones clave para la política exterior.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene una postura prudente y evita entrar directamente en la confrontación con el PP. Fuentes diplomáticas citadas por los medios defienden que la relación con Marruecos vive uno de sus mejores momentos tras años de tensiones y que los acuerdos alcanzados en la RAN contribuirán a fortalecer la cooperación bilateral y a estabilizar la frontera sur.
No obstante, desde la oposición se insiste en que la política exterior no puede gestionarse desde los despachos sin control institucional ni rendición de cuentas. “El Congreso debe ser informado. La soberanía, el control migratorio y la defensa de nuestras fronteras son temas que afectan directamente a los españoles”, afirman desde el grupo parlamentario popular.
Con esta ofensiva, el PP busca no solo presionar al Ejecutivo, sino también abrir un debate público sobre el rumbo que está tomando la política exterior española en relación con uno de sus socios estratégicos más delicados: Marruecos.








