La Comisión de Sanidad, Salud Pública y Protección Animal del Partido Popular se reunió esta semana en la sede de esta organización política para analizar la situación del nuevo Hospital Universitario de Melilla, una infraestructura clave para la ciudad. El presidente de la comisión, Jesús Romero, lamentó que, pese a que ya se ha aprobado la licencia de obra mayor, la falta de la licencia de primera ocupación mantiene paralizada la apertura de un centro que supondrá una inversión superior a los 100 millones de euros.
“Percibimos un desarraigo en los gestores intermedios que vienen de otras ciudades con otros motivos y desconocen la realidad local y lo que necesitamos”, declaró Romero. Para el dirigente popular, el hecho de que la gestión sanitaria dependa de personas ajenas a la ciudad dificulta una respuesta eficaz a las demandas locales, y por ello insistió en la necesidad de que el Gobierno central otorgue una encomienda de gestión a la Ciudad Autónoma.
El presidente de la comisión no ocultó su preocupación por la ausencia de un cronograma claro y por la falta de liderazgo en el proceso de apertura. Según explicó, nadie ha tomado las riendas de un proyecto que debería ser prioritario para los melillenses, al tratarse de una infraestructura sanitaria esencial.
Romero subrayó que la Ciudad Autónoma está capacitada para asumir competencias sanitarias porque “conocemos realmente cuáles son los problemas de nuestra tierra”. Añadió que la coordinación entre administraciones resulta fundamental para evitar más retrasos y dotar al hospital del personal y los recursos necesarios.
Medidas para atraer profesionales
Durante la reunión, también se abordaron las iniciativas del Gobierno local para paliar las deficiencias detectadas en el sistema sanitario. Entre las medidas destaca la propuesta al Colegio Oficial de Farmacéuticos para impulsar ayudas al copago y al alquiler destinadas a médicos contratados por el Ministerio de Sanidad. Romero recalcó la importancia de estas iniciativas, que tienen como objetivo atraer a nuevos profesionales a la ciudad, al tiempo que recordó que Ceuta y Melilla han sido declaradas zonas de “difícil cobertura”.
“Competimos con otras ciudades en captar médicos, talento y especialistas”, explicó Romero, quien insistió en que no basta con construir un hospital moderno si no se garantiza la llegada de personal cualificado. En su opinión, mejorar las condiciones laborales y hacer de Melilla un destino atractivo para los profesionales sanitarios debería ser una prioridad.
El PP también quiso dejar claro que el proyecto del Hospital Universitario es fruto de su gestión y reclamó al Ingesa y al Ministerio de Sanidad una mayor atención a los recursos humanos que prestarán servicio en el centro. Romero señaló que, a pesar de no tener competencias directas en materia sanitaria, el Gobierno local de Juan José Imbroda ha adoptado medidas para reforzar la sanidad pública y cubrir carencias que son responsabilidad del Estado.
El retraso en la concesión de la licencia de primera ocupación se ha convertido en el principal escollo para la apertura del hospital. Tal como recogía El Faro de Melilla, aunque la licencia de obra mayor fue aprobada por el Ejecutivo local, la falta de documentación por parte del Ingesa ha impedido avanzar en el proceso administrativo necesario para que el centro abra sus puertas.
El Hospital Universitario de Melilla está llamado a ser una infraestructura sanitaria de referencia para la ciudad, con una inversión que supera los 100 millones de euros. Para el Partido Popular, su puesta en marcha es urgente no solo por las mejoras en la atención médica, sino también por el impacto que tendrá en la calidad de vida de los ciudadanos.
Romero concluyó que es imprescindible que todas las partes implicadas redoblen esfuerzos para que los melillenses puedan contar cuanto antes con un hospital moderno, bien dotado y con personal suficiente para responder a las necesidades de la población.









MELILLA NO NECESITA A QUIRONES NI A SUS COMISIONISTAS DISFRAZADOS. OS IMPORTA UNA MIERDA LA SALUD DE LAS PERSONAS, MADRID Y ANDALUCÍA CLAROS EJEMPLOS.