El pasado 4 de junio, a las 8:30 de la tarde, el parque Hernández se vistió de gala para acoger un concierto que trascendió las meras notas musicales. La Unidad de Música, organizada por la Comandancia General de Melilla en el marco de la celebración de la Semana del Día de las Fuerzas Armadas, nos regaló una velada que despertó nostalgias y reflexiones sobre tiempos en los que las fronteras entre lo militar y lo civil eran más difusas, más porosas.
El escenario no pudo ser más evocador. El parque Hernández, testigo silencioso de la historia melillense, se transformó en un salón de música al aire libre donde el atardecer actuó como telón de fondo perfecto. Esa luz dorada que caracteriza los ocasos mediterráneos envolvió a músicos y espectadores en una atmósfera que parecía sacada de una postal de principios del siglo XX, cuando Melilla era ese crisol de culturas donde la vida transcurría con un ritmo más pausado y ceremonioso.
Defensa y compromiso
El lema que marca este año el DIFAS 2025, "Nuestra Defensa, compromiso de todos", cobró especial significado en este encuentro musical donde civiles y militares compartieron un mismo espacio de disfrute y reflexión.
Observando la escena, resulta inevitable evocar aquellos tiempos en los que los uniformes militares formaban parte del paisaje cotidiano de nuestras calles sin generar extrañeza alguna. Era común ver a un militar comprando pan en la panadería de la esquina, charlando con el tendero sobre el tiempo o los últimos acontecimientos del día. No existía esa barrera invisible que a veces percibimos hoy entre el mundo castrense y el civil; más bien, ambos mundos se entrelazaban de manera natural, como las voces de un coro bien afinado.
El concierto de ayer nos devolvió, por unas horas, a esa época de convivencia armoniosa. Las familias melillenses se acomodaron en el césped del parque con la misma naturalidad con la que lo habrían hecho décadas atrás. Los niños correteaban entre las sillas mientras sus padres escuchaban las melodías que brotaban de los instrumentos de viento, y los abuelos se asentían con la cabeza, quizás recordando cuando ellos mismos lucían el uniforme o cuando sus esposos partían hacia destinos lejanos al son de marchas militares.
La celebración del DIFAS 2025 en Melilla ha demostrado, una vez más, que la defensa no es solo responsabilidad de quienes visten el uniforme, sino un compromiso colectivo que se manifiesta en el apoyo ciudadano, en el reconocimiento mutuo y en la construcción de puentes de entendimiento entre todas las sensibilidades que conviven en nuestra sociedad.
Porque más allá de la música, lo que realmente celebramos fue esa capacidad que tenemos los melillenses de mantener vivo el espíritu de comunidad, ese que nos ha caracterizado desde siempre y que, esperamos, nos siga definiendo en el futuro. La Unidad de Música nos regaló algo más que melodías: nos devolvió, aunque fuera por unas horas, la certeza de que seguimos siendo una comunidad unida, donde el lema "Nuestra defensa, compromiso de todos" no es solo una frase, sino una realidad que se vive y se siente cada día en las calles, parques y corazones de esta ciudad única que es Melilla..









Gran actuación de la banda de musica de la Comgemel, MIS FELICIATACIONES 👏🏼👏🏼👏🏼 por sus notas y acordes. Pasodobles de 10 🎉🎊🎉🎊🎊🎉... Al alcalde "Le Sobra La Gente" imagino que será algún asuntillo neuronal que ya se lo tratará su sobrino a la guitarra y si es de vista pues su pareja en el taller de chapa y pintura que comparten ahí donde desembocan calles y plaza. Ole Ole y Ole nuestros Militares 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼