El Centro de Historia y Cultura Militar de Melilla se ha unido a la conmemoración del 250 aniversario del apoyo del Ejército Español a la Independencia de Estados Unidos con la publicación y difusión de un fondo museístico dedicado a una de las figuras más destacadas de aquel periodo histórico: Bernardo de Gálvez.
La iniciativa se enmarca en la efeméride principal establecida por el Ejército de Tierra para 2026, año en el que se recordará el papel desempeñado por España durante la Guerra de Independencia de las Trece Colonias americanas. La contribución española, materializada a través del apoyo militar y logístico a los rebeldes norteamericanos, fue determinante en el desarrollo del conflicto que culminó con la creación de los Estados Unidos de América.
Con motivo de esta conmemoración, el Centro de Historia y Cultura Militar de Melilla ha querido poner el foco en la figura de Bernardo de Gálvez y Madrid, uno de los militares españoles más relevantes del siglo XVIII y una personalidad estrechamente vinculada a la participación española en la guerra contra Gran Bretaña.
La pieza elegida para esta celebración es un retrato de Bernardo de Gálvez que fue entregado a la Comandancia General de Melilla por la Asociación Cultural «Bernardo de Gálvez» en junio de 2017 y que, posteriormente, fue donado al Museo Militar de la ciudad.
La obra expuesta es una réplica cuyo original, realizado en 1783 por Mariano Salvador Maella, se conserva en el Museo del Ejército de Toledo. Otra reproducción de este mismo cuadro se encuentra desde el año 2014 en el Capitolio de Washington, donde fue instalada por decisión del entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como muestra de agradecimiento por la contribución de Bernardo de Gálvez a la independencia de las colonias americanas.
Bernardo de Gálvez nació el 23 de julio de 1746 en la localidad malagueña de Macharaviaya, en la comarca de la Axarquía. Este año se cumplen 280 años de su nacimiento, una efeméride que coincide con el homenaje impulsado por el Ejército de Tierra y por distintas instituciones dedicadas a preservar la memoria histórica de su figura.
Su carrera militar comenzó a una edad muy temprana. Con apenas 16 años inició una trayectoria que se prolongó durante 24 años y en la que participó en numerosos conflictos. A lo largo de su vida militar combatió contra portugueses, ingleses, argelinos y apaches de Norteamérica, sufriendo además diversas heridas en el transcurso de las distintas campañas en las que tomó parte.
En 1765, siendo capitán, fue destinado al Regimiento Fijo de Infantería de la Corona, en el Virreinato de Nueva España. Aquella etapa marcó el inicio de su aventura americana y le permitió distinguirse en las campañas desarrolladas contra los indios apaches.
Años después, en 1775, participó en la expedición de Argel al frente de una compañía de Cazadores. Durante aquella operación resultó gravemente herido, aunque su actuación le valió el ascenso al empleo de teniente coronel.
En 1776 regresó a América como coronel jefe del Regimiento Fijo de Luisiana, con destino en Nueva Orleans. Tan solo un año después, el rey Carlos III le nombró gobernador de Luisiana, cargo desde el que desplegó una intensa actividad en contra de los intereses británicos y mantuvo una cooperación encubierta en apoyo de los rebeldes norteamericanos.
Durante aquellos años, el puerto de Nueva Orleans se convirtió en un importante centro de abastecimiento para las tropas revolucionarias. Desde allí se enviaron grandes cantidades de pólvora, fusiles, cañones, municiones, uniformes, alimentos y medicinas que permitieron a los colonos continuar su resistencia frente al Imperio Británico.
Tras la declaración oficial de guerra de España a Gran Bretaña en 1779, Bernardo de Gálvez dirigió diversas campañas militares contra las posiciones británicas situadas en el bajo Mississippi y en la región del golfo de México. Las operaciones concluyeron con importantes victorias que permitieron expulsar a los británicos de esos territorios y le valieron el ascenso a mariscal de campo con tan solo 33 años.
Su mayor éxito militar llegó en 1781 con la conquista de Pensacola, una plaza de enorme valor estratégico. A pesar de las dificultades del terreno, de las condiciones meteorológicas adversas y de la oposición de parte de los mandos navales a continuar la operación, Gálvez decidió adentrarse en la bahía de Pensacola a bordo de su bergantín «Galveztown», logrando iniciar el asedio que culminó con la rendición de la ciudad dos meses después.
La victoria permitió a España recuperar la Florida y expulsar a los británicos del golfo de México. En reconocimiento a aquella hazaña, el rey le concedió el lema «Yo solo» para incorporarlo a su blasón, además del título de Conde de Gálvez y el ascenso al empleo de teniente general.
Desde el Centro de Historia y Cultura Militar de Melilla se invita a melillenses y visitantes a conocer esta pieza y el resto de fondos que se exhiben en el Museo Histórico Militar, ubicado en el Baluarte de la Concepción de Melilla la Vieja, donde se conserva parte del legado histórico vinculado a la trayectoria de uno de los militares españoles más destacados del siglo XVIII.








