La consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, Fadela Mohatar, ha asegurado este viernes que el Museo de las Lenguas, ubicado en el barrio del Rastro, junto al Mercado Central, va a ser “un proyecto con una gran carga política y patrimonial” y “un paso de gigante en la protección de la interculturalidad y la convivencia” al recoger toda la oralidad de las diferentes culturas que viven en Melilla, con la ‘haquetía’ y todo lo que tiene que ver con esa lengua “que se ha alimentado del ‘amazigh’, del árabe y del judeo-español antiguo”.
También se quieren incorporar a ese museo las tradiciones, la oralidad, los cuentos y las expresiones de la comunidad gitano-romaní en Melilla, así como la oralidad del ‘amazigh’, para lo cual se cuenta con la ayuda de la nueva cátedra, y de la tradición católica, con todas las influencias de personas de las diferentes regiones de España que vinieron a nutrirse y a vivir a Melilla, lo que conformó, ha recordado Mohatar, “un mosaico social, lingüístico y cultural digno de ser estudiado, analizado y exportado”.
El objetivo de ese museo, pues, tal como ha indicado la consejera, es que las diferentes comunidades de la ciudad puedan encontrar un espacio en el que su cultura está elevada a la categoría de museo, así como enseñar a los niños y a los jóvenes a poner en valor la cultura a la que pertenecen, sin olvidarse de generar conocimiento, estudios e investigación en torno a ese marco sociolingüístico en el que el Ejecutivo local aspira a convertir el museo.








