Unión Malacitano: Adrián Fernández; Márquez, Roan, Mario, Asier; Guille Bernabéu (De Vicente, min. 72), Armando, Jaime Santos; Josema (Chus Ruiz, min. 80), Karim (Miguel Pérez, min. 80) y Francis Ferrón (Mike, min. 70).
UD Melilla: Franganillo; Tovar (Robles, min. 77), Quindimil, Pelón, Varela; Ortolá (David Alfonso, min. 66), Julio, Alvarito (Nwafuru, min. 77), Claverías (Abreu, min. 63), Segura; y Chavarría (Pitu, min. 77).
Goles: 1-0 Francis Ferrón (min. 54).
Árbitros: Dirigió la contienda el colegiado Rodríguez Marín (Comité andaluz) que tuvo una buena actuación en líneas generales sin tener ninguna influencia en el resultado final de este choque liguero. Enseñó tarjeta amarilla al visitante Varela y a los locales Asier y Guille Bernabéu.peix, Kike Carrasco y Eghosa Bello.
Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada de competición liguera dentro del grupo IV de la Segunda RFEF del fútbol español que se disputó en el estadio municipal Juan Cayuela de la localidad murciana de Totana donde hubo 500 espectadores en sus gradas para ver un bonito espectáculo de fútbol y marcharse felices después de ver suma a su equipo los tres puntos en juego.
Ya son tres las jornadas consecutivas del Melilla sin victorias, y también tres las derrotas de visitante en competición nacional al morder el polvo contra el Unión Malacitano (1-0). Francis Ferrón deshizo las tablas a los pocos minutos de la segunda parte. El equipo dirigido por Alberto Cifuentes ofreció una versión pobre durante muchas fases, o sea, sin mordiente ni claridad ofensiva hasta los compases finales.
La primera parte del duelo del Juan Cayuela, en Totana (Murcia), estuvo caracterizada por la falta de ideas del conjunto melillense, el cual se vio superado por una versión del ahora denominado Unión Malacitano, anteriormente La Unión.
El choque comenzó con muchos balones largos y juego directo. Juanma, muy incisivo, se convirtió en una pesadilla para la zaga azulina: en el 17, sirvió un centro a Francis Ferrón que el veterano delantero no llegó a rematar bien, y minutos después, rozó el gol de potente disparo que obligó a intervenir a Franganillo, que sostuvo a los suyos con dos paradas salvadoras al filo del descanso, la segunda ante un remate a bocajarro de Jaime Santos.
Mientras tanto, el Melilla se mostró plano desde el punto de vista creativo, o sea, sin llegadas peligrosas al área rival. Alberto Cifuentes no tuvo la determinación de realizar sustituciones al paso por los vestuarios.
Segunda mitad
La reanudación no solo no trajo mejoría sino que deparó el único tanto del encuentro, a favor del Malacitano. Francis Ferrón se sacó la espina de su defectuoso remate del primer período elevándose para conectar un cabezazo inapelable al fondo de la red tras un centro desde la izquierda. La ventaja del Unión Malacitano estableció justicia y, al mismo tiempo, dejó tocado por unos minutos a un Melilla incapaz de generar ocasiones. De hecho, la primera oportunidad visitante se hizo aguardar hasta el minuto 65: Abreu, recién incorporado al terreno de juego como recambio de Claverías, recibió una dejada de Chavarría dentro del área y armó un potente disparo de zurda que se estrelló en la base del poste. Esa acción sirvió como punto de inflexión para buscar la igualada con más argumentos.
El Melilla adelantó líneas y mostró algo más de personalidad aunque sin la claridad suficiente. Robles, Pitu y el debutante canterano Nwafuru se sumaron al partido desde el banquillo de forma simultánea. En los compases finales, ambos porteros fueron protagonistas. Franganillo, el mejor del Melilla, volvió a estar providencial con una estirada abajo que mantuvo abierto el partido de cara a los diez últimos minutos.
Por su parte, el local Adrián Fernández apareció en la portería contraria para, a falta de tres minutos, desbaratar la última oportunidad visitante. El arreón final fue de más corazón que fútbol y con envíos al área que no encontraron rematador.
El Unión Malacitano, envuelto en un proceso administrativo tras el intento fallido de traslado del club desde La Unión (Murcia) a Málaga, resistió exhausto hasta el pitido final del colegiado andaluz Rodríguez Marín. El Melilla ocupa la zona media de la clasificación del Grupo 4 de Segunda Federación con el balance de una victoria, un empate y dos derrotas, lejos de las aspiraciones de colocarse en las plazas de cabeza.
Los melillenses se tienen que olvidar cuanto antes de este inicio de competición liguera para centrarse en su próximo compromiso para tratar de comenzar a sumar de tres en tres lo antes posible.









Ayer comenté que el tener este equipo mediocre de la UD Melilla, quizás, fuese debido a que la directiva y su presidente debían haber dimitido al final de las últimas y desastrosas temporadas. ¿Y por ésto no lo han publicado?
Infinidad de pérdida de balones.... poca iniciativa.... pocos tiros a puerta.
En definitiva: Una UD Melilla de pena. Habría que haber renovado su presidente
y la directiva para hacer un equipo distinto al de temporadas anteriores.
En 5 partidos oficiales contando el de copa solo una victoria, 1 empate y 3 perdidos esto va de mal como los años anteriores.
Por cierto el equipo malacitano no ha sido aceptado por la RFEF po lo que ese equipo sigue llamándose la unión atlético
No hay CALIDAD
No se pueden olvidar de este inicio ligero porque NO HAY CALUDAD.