El buque auxiliar de la Armada Española ‘Mar Caribe’ ha finalizado su tradicional campaña de aguadas en el norte de África, tras varios meses de operaciones en los que ha suministrado recursos vitales como agua, combustible y material diverso a los destacamentos militares desplegados en islas y peñones de soberanía nacional. La campaña ha incluido recaladas en Alborán, el Peñón de Vélez de la Gomera, Alhucemas y las Islas Chafarinas, con escalas logísticas en Melilla y Ceuta.
La operación ha permitido abastecer a las unidades del Ejército de Tierra que se encuentran desplegadas durante todo el año en estas posiciones clave, donde la logística es tan compleja como imprescindible. El 'Mar Caribe', único buque de la Armada actualmente encargado de esta labor, ha navegado más de 1.250 millas náuticas, realizando diez recaladas para distribuir 1.803 toneladas de agua y 65.500 litros de combustible.
Durante una de las escalas en Melilla, el comandante del buque, capitán de corbeta Álvaro de Agustín Búa, mantuvo una reunión con el segundo jefe de la Comandancia General de Melilla, el general de brigada Francisco F. Barrio García, con el objetivo de reforzar la coordinación y mejorar la eficiencia de estas operaciones logísticas, esenciales para la vida diaria en los destacamentos.
Esta misión semestral, que se enmarca en las responsabilidades del Mando de Unidades de Acción Marítima en Cádiz, refleja el papel esencial del ‘Mar Caribe’ en el sostenimiento de la presencia española en el norte de África. Con una eslora de 60 metros, una manga de 14 y un desplazamiento de 1.860 toneladas, el buque es una herramienta clave para garantizar la operatividad de los contingentes en territorio aislado.
En un reportaje publicado recientemente por El Faro de Melilla, el capitán De Agustín Búa destacaba la polivalencia de su tripulación: “Somos multipropósito. El hostelero recoge mangueras, el administrativo vigila el puente... todos remamos en la misma dirección”. La dotación del buque, compuesta por 28 personas, desarrolla un trabajo en equipo ejemplar que permite afrontar condiciones exigentes en mar abierto.
Por su parte, el sargento Andrés Leal, contramaestre del buque, subrayaba el compañerismo como pilar esencial para la misión: “Esto es una pequeña familia. Cuando estás 20 días seguidos en alta mar, no queda otra que apoyarse mutuamente. Es duro, pero muy gratificante”.
Construido originalmente como buque civil en 1974 bajo el nombre de ‘Amatista’, fue adquirido por la Armada en 1989, convirtiéndose en pieza esencial para tareas logísticas y apoyo a las misiones de soberanía. Tras completar esta campaña, el ‘Mar Caribe’ entrará en un periodo de inmovilización programada en 2025 para llevar a cabo labores de mantenimiento de sus motores principales y generadores diésel.
La actuación del ‘Mar Caribe’ reafirma el compromiso de la Armada con la protección de los intereses marítimos nacionales y la garantía de suministro en zonas de difícil acceso, como lo son las islas y peñones bajo soberanía española. Esta operación vuelve a poner en valor el papel silencioso pero fundamental de la logística militar en la defensa y la presencia del Estado.








