Melilla se ha convertido este fin de semana en sede para la profesión veterinaria con motivo de la conmemoración del XXV Aniversario del Ilustre Colegio. El temporal no lo puso fácil y los asistentes tuvieron algunas dificultades para llegar a la Ciudad Autónoma, teniendo como consecuencia la cancelación de algún almuerzo. Sin embargo, han sido unas jornadas bien aprovechadas por parte de la organización y de los invitados, con una amplia batería de actividades que festejan la llegada a este primer cuarto de siglo.
Específicamente, han sido 62 personas las que han participado en esta programación que el Colegio de Veterinarios de Melilla ha preparado con tanto cariño. El aniversario arrancó el jueves con dos ponencias en la UNED presentadas por expertos veterinarios, con temas interesantísimos que hablan de esta profesión desde puntos de vista desconocidos. Han sido jornadas cargadas de institucionalidad, con actos y reuniones oficiales en compañía de los colegios que se han desplazado hasta el norte de África, sin dejar a un lado la oportunidad de descubrir las riquezas de Melilla.
Conferencias en la Universidad
El jueves 12 de febrero, a las 17:30, comenzaban las actividades de homenaje en la ciudad de Melilla. La primera intervención de Rafael Serrano, presidente del Ilustre Colegio, introducía la temática “Veterinarios en Melilla, 25 años de Colegio”. Un breve repaso por la historia del organismo desde su fundación. A las 18:00, el veterinario militar ya retirado Juan Alberto Galán Torres presentó la conferencia “Veterinarios militares en Melilla a principios del siglo XX”, hablando de aquellos compañeros que lo dieron todo en el desastre de Annual. “Fue muy emotivo porque ahí se veía el verdadero trabajo y la verdadera dedicación de esas personas, no solamente con la producción veterinaria, sino con el apoyo a las tropas. Muchos de ellos fueron reconocidos en sus casos de heroísmo e incluso hay uno que está enterrado en el Panteón del Laureado de aquí de Melilla”, comenta Serrano.
La segunda conferencia puso sobre la mesa el Programa Rocinante, una operación de colaboración de la Universidad de Córdoba con las tropas desplegadas en el Líbano para mejorar la cabaña ganadera de sus habitantes, que disponen de pocos recursos económicos y dependen con frecuencia de sus propios rebaños de vacas u ovejas. Desde las 19:00, el también veterinario Librado Carrasco Otero, expuso esta charla titulada “Programa Rocinante: sembrando esperanza en el sur del Líbano”. El presidente del Colegio melillense destaca que el conferenciante ha estado unas doce veces en el sur del Líbano para ofrecer ayuda a la población civil y a nivel militar, resaltando el apoyo institucional que ofrece la Facultad de Veterinaria de Córdoba en este proyecto. A lo largo de la tarde del jueves, el público asistente pudo disfrutar de una exposición sobre los orígenes del Colegio en la Sala Multiusos de la UNED Melilla.
Colegios hermanados
El viernes se celebró un nuevo acto de hermanamiento con la Junta de Gobierno de Málaga, y por la noche, una cena conjunta fue el broche de oro de esta segunda jornada. Rafael Serrano explica que este acto “fue para afianzar los vínculos que nos unen, seguir con la formación continuada de todos los veterinarios, tanto de Málaga como de Melilla, con los seminarios que nos ofrecen, como acto de hermanamiento”. Esta relación histórica viene de cuando la Ciudad Autónoma dependía a nivel administrativo, judicial y sanitario de la ciudad andaluza. Desde 1905, el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios malagueño ya estaba en funcionamiento, y no fue hasta 1995 cuando se estableció esta delegación independiente en el norte africano. En pocas palabras, con la llegada del Estado de las autonomías, se crean Consejos de Veterinarios Nacionales y Provinciales, separando a Ceuta y Melilla de Cádiz y Málaga.
Estos lazos se remontan a más de un siglo, y han sido muchos los actos de hermanamiento entre ambos colegios. Por ejemplo, un colegiado melillense recibió el galardón del organismo andaluz, la ‘V de Oro’, por detectar eficazmente la rabia en un caballo y alertar a las autoridades sanitarias con urgencia. En 2025, el Ilustre Colegio contaba con 28 colegiados y colegiadas, que se reúnen en su sede social de la calle Carlos Ramírez de Arellano y que tienen un papel fundamental que va más allá de la mera asistencia de animales domésticos. Estos profesionales trabajan en el bienestar, la higiene y la atención a animales, controlando los alimentos que llegan al mercado y a los locales de restauración y que, en última instancia, consumen los ciudadanos. En 2022, ambas entidades organizaron el congreso Málaga VetSummit, que fue todo un éxito en el oficio veterinario.
Una Junta Ejecutiva Permanente
El sábado a las 13:00 se celebró una Junta Ejecutiva Permanente del Consejo General a nivel estatal en el Hospital del Rey. A esta jornada acudieron el presidente de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental Antonio José Villatoro Jiménez, el decano de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba Manuel Hidalgo Prieto y la directora general de Políticas Sociales y Salud Pública de Melilla Randa Mohamed El Aoula entre otras personalidades. Sin olvidar a los miembros del Colegio hermanado y a veterinarios de todos los rincones de España.
“Fue un acto muy emotivo que empezó a la una y terminó a las dos de la tarde. Tras ese acto, nos fuimos al restaurante La Muralla, por la tarde estuvimos disfrutando de los carnavales y de Melilla”, señala el presidente Rafael Serrano. En esta reunión, el Colegio de Veterinarios de Melilla dedicó unas palabras en honor a veterinarios militares y civiles como los que murieron en el desastre de Annual, profesionales que desde hace décadas trabajan por la Ciudad Autónoma. En este cierre institucional del XXV Aniversario, el Colegio entregó una insignia al colegiado melillense número 22, Javier Burillo Téllez, que se ha jubilado recientemente.
Descubriendo Melilla
Como no podía ser de otra manera, en estas jornadas no han faltado ocasiones para degustar la gastronomía melillense y perderse por las calles de la singular ciudad. “Les hemos contado la historia de Melilla, les hemos contado todo lo que nos vincula aquí a todas las culturas”, comenta Rafael Serrano, presidente del Ilustre Colegio. Los anfitriones organizaron una visita por la ciudad vieja y por el centro modernista. El domingo, a primera hora, los invitados ultimaban sus horas en Melilla probando el típico y delicioso té en una soleada tregua del tiempo. “Estamos todos encantados”, asegura Serrano, haciendo un balance muy positivo de los actos convocados. Un fin de semana cargado de razones para festejar estos 25 años de servicio a la ciudad melillense.








