“El arte tiene la capacidad única de condensar en una sola imagen la esencia de toda una cultura.” Esta premisa guía el trabajo de Susana Calvo Boira, ilustradora barcelonesa especializada en arte infantil y autora del cartel ganador para la Feria de Melilla 2025.
Su obra es una composición simbólica y colorida, un auténtico caleidoscopio cultural donde cada elemento despliega una historia, una identidad, una emoción. Lejos de Melilla y sin vínculos previos con la ciudad, Calvo se embarcó en un proceso de exploración casi antropológica.
“Te voy a ser sincera, no tengo vínculo con Melilla. Vi que había un concurso de carteles y me animé”, confiesa.
Ese distanciamiento inicial se transformó, sin embargo, en una ventaja creativa. Su mirada externa le permitió descubrir la ciudad con ojos frescos, sin prejuicios ni narrativas preconcebidas.
“Me puse a buscar información de Melilla, conocía poco y, bueno, vi que era una ciudad muy interesante por la mezcla cultural que ha habido y que hay”, relata.
Así nació un proceso de investigación minucioso: recopiló imágenes, construyó un moodboard, analizó símbolos y referentes visuales para capturar la esencia melillense en una sola imagen. El resultado es un cartel vibrante que funciona como un mapa simbólico y emocional.
La composición -con ecos de mosaico y geometría islámica- sintetiza la arquitectura, la historia y las fiestas de la ciudad. “El de la Virgen es el que tenía que salir sí o sí, pero los de
más… todo el conjunto hace la ciudad”, explica en referencia a la corona de laurel que representa a Nuestra Señora de la Victoria, patrona de Melilla.
En la imagen conviven elementos como la mezquita con sus minaretes, los arcos de herradura andalusíes y las torres de Melilla la Vieja. Las palmeras conectan con el paisaje norteafricano; los peces, con la tradición marinera; el faro, con su vocación portuaria; y la guitarra, con la herencia musical española. El abanico, los fuegos artificiales y un corazón completan esta narrativa visual que celebra “la alegría de la feria y la diversidad”.
Además, el uso del color refuerza elrelato. Rojos, naranjas y turquesas evocan el Mediterráneo, el norte de África y la posición geográfica singular de Melilla como puente entre continentes. “Intenté representar el máximo tanto de lugares como de cosas significativas de la feria y de la ciudad”, cuenta.
La paleta cromática no solo embellece; construye identidad. El estilo geométrico, por su parte, establece un diálogo consciente con el arte islámico y el modernismo, dos de los pilares estéticos que definen el perfil urbano de la ciudad. Así, el cartel trasciende lo decorativo: es un acto de traducción visual, un espejo cultural de Melilla visto desde la sensibilidad de una ilustradora que, sin conocerla, supo comprenderla.
Del ERTE al éxito ilustrado
Lo que para muchos fue una crisis laboral, para Susana Calvo Boira se transformó en una oportunidad creativa. Administrativa hasta 2021, el despido colectivo de su empresa debido a un ERTE marcó el inicio de su giro vital.
“Aproveché para hacer el giro a la ilustración”, recuerda.
Apenas cuatro años después, su nombre ya figura entre los finalistas del cartel de las Fiestas del Pilar de Zaragoza y, ahora, como ganadora del concurso para la Feria de Melilla 2025. La elección de su cartel, una obra digital vibrante y cargada de simbolismo, no solo representa un reconocimiento profesional, sino también un acto de conexión cultural.
“Me gustaría ir a visitar Melilla”, afirma Susana, que nunca ha pisado la ciudad, pero logró interpretarla con una precisión simbólica que ha emocionado al jurado y conectará con la ciudadanía.
El cartel, que pronto adornará las calles melillenses, transmite con fuerza el espíritu festivo local. “Sobre todo quería plasmar la alegría de la feria y la diversidad, y me gustaría que los melillenses reconocieran su ciudad en él”, explica.
Su estilo, que define como “alegre y amable”, contrasta con la complejidad compositiva de la obra, que armoniza elementos culturales con una narrativa visual cohesionada.
Aunque trabaja principalmente en digital “porque creo que tiene más salida”, Susana domina también técnicas tradicionales y vectoriales. Su versatilidad ha quedado patente en proyectos como un álbum ilustrado completamente a lápiz. Este abanico técnico le permite abordar encargos con sensibilidad contemporánea, como es el caso del cartel de Melilla.
Quedar finalista en Zaragoza fue un punto de inflexión. “Da mucha alegría, la verdad es que es un esfuerzo que haces para hacer un cartel y luego, si lo ganas, es alegría máxima”, afirma. Ahora, con su victoria en Melilla, da un paso más en una carrera que, aunque reciente, ya empieza a consolidarse en el panorama de la ilustración nacional.
El cartel de Susana Calvo no solo anunciará una feria: interpretará una ciudad. Lo hará desde la mirada de una artista que encontró en el arte una segunda oportunidad y que ha logrado, en apenas cuatro años, transformar un despido en un destino. Por su parte, Cultura gestiona la visita de Susana Calvo para presentar oficialmente el cartel de la Feria 2025.
La artista tendrá la oportunidad de conocer la ciudad y explicar en persona cómo ha interpretado la identidad melillense en su obra.








