Comisiones Obreras ha querido visibilizar públicamente el apoyo recibido por parte del Banco de Alimentos de Melilla a las familias más afectadas por el conflicto de las ludotecas, una situación que se prolonga desde hace meses y que ha dejado a numerosos trabajadores en una situación de extrema vulnerabilidad.
Hoy, el sindicato se ha personado en las instalaciones del Banco de Alimentos y ha trasladado su agradecimiento a la entidad solidaria y, por extensión, a la ciudadanía melillense, cuyo compromiso ha permitido atender necesidades básicas de quienes llevan muchos meses sin ingresos regulares.
El secretario de Juventud y Comunicación de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO en Melilla, José Luis Tormo, ha explicado que la visita al Banco de Alimentos tenía como objetivo principal “agradecer enormemente la solidaridad con la que han actuado todos los trabajadores y todo el equipo del Banco de Alimentos”, especialmente en un conflicto que ha afectado de lleno a familias vinculadas a centros educativos como Acera del Negrete y Las Palmeras.
Tormo ha subrayado que este respaldo no solo refleja el trabajo silencioso que desarrolla el Banco de Alimentos, sino también el impacto positivo que genera la implicación social en Melilla. Ha destacado que la ciudad “es un ejemplo de convivencia y de solidaridad”, algo que, a su juicio, se ha demostrado tanto desde la ciudadanía como desde las entidades sociales que están sosteniendo una situación que, según denunció, ni la Administración ni la empresa adjudicataria han sabido resolver.
Desde el sindicato se insiste en que la ayuda alimentaria ha sido clave para aliviar la situación de varias familias que atraviesan momentos críticos debido a la falta de ingresos. Según explicó Tormo, el Banco de Alimentos ya facilitó bolsas de comida a algunos trabajadores hace varias semanas y, a partir de ahora, abordará los casos más afectados de manera individualizada, con el fin de conocer la realidad concreta de cada familia y ofrecer una respuesta ajustada a sus necesidades.
En cuanto al alcance de esta ayuda, el secretario de Comunicación de CCOO precisó que, hasta el momento, once familias han solicitado apoyo al Banco de Alimentos. El total de familias más directamente afectadas por el conflicto se sitúa entre catorce y quince, aunque no todas han recurrido aún a este recurso. La entidad solidaria, según indicó, continuará colaborando en función de las necesidades que se vayan detectando.
Respecto al contacto inicial, Tormo explicó que, tras numerosas reuniones con la consejera de Políticas Sociales, Randa Mohamed, y ante la falta de soluciones eficaces, fue el propio Banco de Alimentos quien dio el paso para ofrecer su colaboración y mostrar su total predisposición a ayudar. Una iniciativa que, según el sindicato, pone de relieve la gravedad de una situación que califican de “insostenible e inadmisible” y que no debería haberse producido.
Mientras tanto, el conflicto laboral continúa abierto. Tras la concentración celebrada el pasado 23 de enero frente a la Consejería de Hacienda, los representantes sindicales aseguran que siguen en negociaciones con el CEO de la empresa Alvalop, aunque prefieren mantener cautela para no entorpecer un posible desbloqueo de la situación. Aun así, reconocen que el servicio está gravemente afectado y que el malestar entre los trabajadores es generalizado, debido a la gestión tanto de la empresa como de la Administración.
Por su parte, el presidente del Banco de Alimentos de Melilla, Pedro Paredes, ha confirmado que la entidad se ha encontrado con numerosas familias relacionadas con las ludotecas que atraviesan serias dificultades económicas. Paredes comentó que fue la propia consejera Randa Mohamed quien se puso en contacto con el Banco de Alimentos semanas atrás para trasladar una situación que, según indicó, es bien conocida a nivel social en Melilla.
A partir de ese primer contacto, la entidad se coordinó con representantes sindicales como José Luis Tormo y Paulino Puerto para que las familias acudieran al Banco de Alimentos, donde se han estudiado sus circunstancias particulares —número de miembros y necesidades específicas— con el fin de iniciar la ayuda alimentaria. En este contexto, Paredes agradeció expresamente la sensibilidad mostrada por Comisiones Obreras y el seguimiento realizado para garantizar la seguridad alimentaria de estas familias.
El presidente del Banco de Alimentos ha recordado que esta labor no sería posible sin el apoyo constante de la ciudadanía melillense, de las empresas colaboradoras, de los donantes particulares y del voluntariado. Por eso, quiso subrayar que el agradecimiento recibido por parte del sindicato debe hacerse extensivo a todas las personas que contribuyen a mantener las estanterías llenas de alimentos.
Asimismo, explicó que se han organizado campañas específicas, como la colaboración con Mercadona a través de los tiques de caja durante la gran recogida, lo que permite acceder a productos que no siempre llegan con facilidad y atender tanto a las familias de las ludotecas como a otros colectivos en situación de necesidad.
Paredes ha concluido recordando que el Banco de Alimentos cerró el pasado 2025 con unas 7.000 personas atendidas de manera puntual o temporal y ha advertido de la elevada demanda existente. Por ello, insistió en la necesidad de seguir recibiendo donaciones y en la importancia de acompañar a las familias en dificultad, trabajando “hombro con hombro” para que se sientan respaldadas en momentos tan complicados.








