La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 40 años como presunto autor de una serie de robos con violencia e intimidación que habían generado una notable alarma social en Melilla. Los hechos se concentraban principalmente en la barriada de la Cañada de Hidum, donde el sospechoso, con un amplio historial delictivo, actuaba con extrema violencia utilizando armas blancas y objetos contundentes para agredir a sus víctimas.
Según ha informado este lunes la Jefatura Superior de Policía de Melilla, la investigación fue desarrollada por el Grupo de Delincuencia Urbana (GDU) de la Brigada de Policía Judicial, que detectó un patrón común en varios asaltos ocurridos en los últimos meses. En todos ellos, el agresor empleaba la violencia sin reparos para hacerse con las pertenencias de las víctimas, algunas de las cuales resultaron gravemente heridas al resistirse.
Uno de los robos más violentos atribuidos al detenido se saldó con una víctima que sufrió varias puñaladas, mientras que en otro caso se utilizó una pala para agredir, causando lesiones que obligaron al traslado urgente al hospital. La gravedad de los hechos y la reiteración delictiva desencadenaron una intensa operación policial para dar con el autor.
Durante las pesquisas, los agentes cruzaron información de diversas bases de datos y recopilaron testimonios que permitieron identificar al presunto autor. Se trataba de un individuo ampliamente conocido por su actividad criminal en la ciudad, especialmente en delitos contra las personas. Además, sobre él pesaba una orden de búsqueda, detención y personación dictada por un juzgado de Melilla.
La localización y detención del sospechoso no fue sencilla. Residente en la misma barriada donde cometía los delitos, el arrestado conocía perfectamente el entorno urbano y utilizaba esa ventaja para evadir a las fuerzas de seguridad. Los primeros intentos de captura resultaron infructuosos debido a las precauciones que tomaba y su actitud desafiante, que incluía incitar a vecinos y conocidos a obstaculizar la labor policial cuando detectaba su presencia.
Finalmente, en la noche del 13 de noviembre, el GDU, en coordinación con otras unidades policiales, ejecutó un dispositivo especial que culminó con la detención del individuo sin que se registraran incidentes de orden público. El despliegue fue cuidadosamente planificado para evitar enfrentamientos y garantizar una intervención segura en un entorno hostil.
Además de los cuatro robos con violencia, al detenido se le atribuye un robo con fuerza y daños materiales. También se le imputó un delito de atentado a agente de la autoridad, por lanzar piedras contra un coche patrulla de la Policía Local en un incidente ocurrido en abril en la misma barriada de La Cañada de Hidum.
Tras su arresto, el hombre fue trasladado a dependencias policiales, donde se formalizaron las diligencias correspondientes. Posteriormente fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia, que decretó su ingreso en prisión preventiva, atendiendo a la gravedad de los delitos y su amplio historial delictivo, que se remonta a más de veinte años en la ciudad.
Con esta detención, la Policía Nacional da por esclarecidos varios de los asaltos violentos registrados recientemente en Melilla y refuerza su compromiso con la seguridad ciudadana, especialmente en zonas que, como La Cañada de Hidum, concentran una parte significativa de los incidentes delictivos graves.
Las investigaciones continúan abiertas, y no se descarta que al detenido se le puedan imputar más hechos delictivos a medida que avance el análisis de otros casos similares.








