Agentes de la Policía Local de Melilla detuvieron el pasado viernes a un individuo como presunto autor de un delito de falsedad documental. La intervención se produjo tras descubrir que el vehículo que conducía portaba placas de matrícula falsas, correspondientes a un coche dado de baja en Alemania.
La actuación policial se inició alrededor de las 10:40 horas del 16 de agosto, en la calle Julio Romero de Torres. Allí, los agentes detectaron un turismo que se encontraba mal estacionado, por lo que solicitaron la intervención del servicio de grúa para su retirada al depósito municipal. Durante las comprobaciones habituales sobre el vehículo, se observó que las placas que portaba no presentaban los elementos reglamentarios que acreditan su autenticidad.
A pesar de que la numeración de las placas coincidía con la original del vehículo, los agentes advirtieron que las matrículas carecían del número de homologación correspondiente y que las pegatinas adheridas a ellas no coincidían con las oficiales emitidas por las autoridades alemanas. Tras consultar los registros internacionales de tráfico, se confirmó que el coche había sido dado de baja en Alemania en el año 2023, y según establece la legislación de ese país, las placas originales deben ser entregadas en el momento de la baja definitiva. Por tanto, las que portaba el vehículo eran necesariamente falsas.
Pocos minutos después de la retirada del vehículo, su propietario se presentó en el depósito municipal con la intención de recuperarlo. Según pudo saber la Policía, el mismo individuo había denunciado días antes el extravío de la documentación del turismo. No obstante, al tener constancia de la falsedad de las matrículas, los agentes procedieron a su detención como presunto autor de un delito de falsedad documental. Fue trasladado a dependencias policiales, donde quedó detenido y se instruyeron las diligencias correspondientes.
Aunque este suceso ha sido calificado como aislado por las autoridades locales, lo cierto es que no es el primero de este tipo registrado en Melilla. En los últimos meses, se han detectado varios casos similares que han llamado la atención de los cuerpos de seguridad por su posible vinculación con delitos de mayor calado, como el tráfico de vehículos robados.
Un antecedente reciente fue el protagonizado por la Guardia Civil, que en un plazo de menos de dos meses logró recuperar tres vehículos robados en distintos países de Europa. En aquella operación, los coches fueron localizados en Melilla y presentaban matrículas alteradas o directamente falsas, utilizadas supuestamente para evitar su localización tras haber sido sustraídos en Alemania y Francia. Las autoridades no descartan que existan redes especializadas en el traslado y camuflaje de vehículos robados hacia enclaves donde puedan circular con menor nivel de control.
Este tipo de actuaciones ha hecho saltar las alarmas en los cuerpos de seguridad, que refuerzan los controles tanto en los accesos a la ciudad como en la vigilancia del parque móvil local. El uso de matrículas falsas no solo es un fraude documental, sino que dificulta enormemente la trazabilidad de los vehículos y la identificación de sus propietarios.
La Policía Local ha recordado a la ciudadanía que falsificar o utilizar placas de matrícula fraudulentas está tipificado como delito en el Código Penal español, y puede acarrear penas de prisión, además de sanciones administrativas severas. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones si se detectan vehículos vinculados a prácticas similares.








