España cerró 2025 con 96,8 millones de turistas internacionales, un 3,2 % más que el año anterior y un nuevo máximo histórico. El gasto realizado por estos viajeros alcanzó los 134.712 millones de euros, un 6,8 % más, confirmando la fortaleza de una industria que avanza hacia un modelo orientado no solo a atraer un mayor volumen de visitantes, sino también a incrementar el valor generado por el turismo.
En este contexto, la inteligencia de datos y la Inteligencia Artificial están adquiriendo un papel cada vez más relevante para la competitividad de hoteles, aerolíneas, operadores de transporte y otras empresas vinculadas al sector. Esta es una de las principales conclusiones del análisis realizado por expertos de la consultora Stratesys sobre las tendencias de innovación tecnológica que están transformando la industria turística.
El análisis señala que la siguiente fase de la digitalización del turismo estará marcada por la capacidad de integrar información procedente de distintas fuentes, anticipar la evolución de la demanda y convertir los datos en decisiones operativas y comerciales directamente aplicables.
Tres pilares para la transformación tecnológica del turismo
En este sentido, se identifican tres grandes ejes que determinarán la capacidad de las compañías turísticas para aprovechar la Inteligencia Artificial y los datos.
Plataformas integradas de inteligencia turística. La primera prioridad es conectar en un único entorno los datos operativos internos con fuentes externas relevantes. Esto supone combinar información sobre reservas, ocupación, precios, gasto por cliente, canales de distribución y costes con datos relativos a conectividad aérea, búsquedas digitales, movilidad, opiniones de los viajeros, sentimiento en redes sociales y evolución económica de los mercados emisores.
Esta visión integrada permite a las compañías decidir con mayor precisión en qué mercados invertir, qué segmentos priorizar, cómo distribuir su oferta entre los distintos canales y qué iniciativas pueden contribuir realmente a reducir la estacionalidad.
Frente a un modelo basado en informes fragmentados y hojas de cálculo independientes, las plataformas de inteligencia turística permiten que los datos formen parte de la gestión cotidiana y estén disponibles para quienes toman decisiones comerciales, operativas y estratégicas.
Modelos predictivos de demanda y precios dinámicos. La combinación de big data, Inteligencia Artificial y algoritmos de machine learning permite detectar patrones, anticipar picos de demanda y adaptar los precios en función de la evolución del mercado.
Cuando estos modelos se integran en los procesos de revenue management, las empresas pueden ajustar con mayor precisión la ocupación y las tarifas, reducir la dependencia de promociones de última hora y alinear su capacidad y sus costes operativos con la demanda prevista.
La analítica predictiva también puede ayudar a anticipar cambios en los hábitos de consumo, valorar la apertura de nuevas rutas o servicios y mejorar la planificación de recursos en hoteles, aerolíneas y otros operadores turísticos.
Un nuevo papel para el CIO. El tercer eje es la evolución de la dirección tecnológica. El CIO turístico está dejando de ser únicamente el responsable de las infraestructuras, las redes y los sistemas corporativos para asumir un papel central en la estrategia de datos e Inteligencia Artificial de las compañías.
Su responsabilidad se extiende a la arquitectura y calidad del dato, la selección de casos de uso, la seguridad, el cumplimiento normativo y la gobernanza ética de los sistemas de IA. También debe trabajar de manera transversal con las áreas de negocio para conseguir que la tecnología responda a objetivos concretos de ingresos, rentabilidad, fidelización y eficiencia.








