La reforma integral de la carretera de la Alcazaba avanza hacia su conclusión tras más de un año de trabajos, iniciados en agosto de 2024. El proyecto, financiado con fondos europeos del programa Next Generation y enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha supuesto una transformación de gran calado en una de las zonas con mayor valor paisajístico de Melilla. El primer tramo fue inaugurado el pasado mes de marzo, y la apertura completa de la intervención se prevé para el miércoles de la próxima semana.
El 12 de marzo, durante la puesta en servicio de la primera fase en la Ronda Compañía del Mar, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, destacó la importancia de esta actuación para la movilidad y la accesibilidad. Recordó que la acera anterior apenas alcanzaba un metro de ancho y dificultaba el tránsito de peatones, especialmente de personas con movilidad reducida. “Antes no se podía pasar con seguridad. Ahora cualquier persona podrá transitar sin problemas”, afirmó en aquel momento.
Imbroda subrayó también el impacto urbanístico y paisajístico del proyecto, que permitirá enlazar el dique sur con puntos clave de la ciudad, como el espadón del puerto y la Alcazaba. La ampliación del paseo marítimo es uno de los elementos más relevantes de esta intervención. “Contaremos con un recorrido continuo que rodea la zona de la Alcazaba, una actuación con un impacto muy significativo para la ciudad”, señaló.
La obra ha supuesto una inversión aproximada de 1,3 millones de euros, incluyendo modificaciones necesarias para adaptarse a las condiciones del terreno. Entre los trabajos más relevantes, se ha ejecutado un muro de contención y se han recuperado áreas previamente inestables. “No tiene nada que ver con lo que había antes. Es una infraestructura de envergadura que ha exigido soluciones de ingeniería complejas”, declaró el presidente durante la inauguración del primer tramo.
Además de las mejoras funcionales y de seguridad, el proyecto incluye un componente paisajístico relevante, con la plantación de 40 nuevas palmeras y otras especies vegetales que contribuyen a la integración ambiental del entorno. Elementos como balconcillos y zonas ajardinadas enriquecen el paseo, antes limitado por la estrechez del terreno.
El consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, confirmó hoy en rueda de prensa que los trabajos se encuentran prácticamente finalizados, a falta de los últimos ajustes solicitados por la empresa. “La obra está prácticamente terminada. Íbamos a inaugurarlo mañana, pero la empresa nos ha pedido un par de días más para finalizar unos detalles que hay que perfilar. Lo más probable es que la inauguremos el próximo miércoles”, explicó. Ventura destacó también la mejora visual del enclave. “Las nuevas vallas permiten una mayor visibilidad hacia el mar. Es un lugar espectacular para pasear”.
El consejero precisó que la actuación no ha acumulado grandes retrasos, más allá de pequeñas modificaciones incorporadas durante la ejecución, como la recuperación de un arco visible desde el paseo marítimo o la instalación de vallas de mampostería. “Ha terminado prácticamente en los plazos previstos”, aseguró.
Con su apertura inminente, la carretera de la Alcazaba se prepara para ofrecer a vecinos y visitantes un espacio renovado, más seguro y estéticamente más atractivo, siendo uno de los proyectos urbanos más destacados de los últimos años en Melilla.









Ahora sería necesarios adecuación de la Av. de Cantú Lobera poniendo aceras con un ancho mínimo para poder pasear ( en que hay actualmente hay zonas que miden 40 cms.) además obstaculizadas por farolas, siendo imposible pasar por ellas, así mismo la calzada necesita un buen repaso.