El empleo público sigue siendo uno de los principales pilares del mercado laboral en Melilla. De acuerdo con los datos oficiales del Gobierno central, la ciudad suma actualmente 9.758 trabajadores entre todas las administraciones. La mayor parte de este personal depende directamente del Estado, mientras que una proporción menor corresponde a la estructura propia de la Ciudad Autónoma.
Del total de empleados al servicio de las administraciones contabilizados, 8.588 pertenecen al sector público estatal. En este ámbito se aprecia una clara mayoría masculina, con 5.441 hombres frente a 3.147 mujeres. Por su parte, la Ciudad Autónoma emplea a 1.170 personas, de las que 680 son hombres y 490 mujeres, según las cifras aportadas por el boletín.
El desglose del personal estatal revela la diversidad de funciones que se desarrollan en Melilla. Dentro de este grupo, 4.108 empleados corresponden a la Administración General del Estado, que incluye los distintos ministerios y servicios centrales desplegados. A esta cifra se suman 4.281 efectivos de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, un colectivo que representa uno de los bloques más numerosos del empleo público melillense. Además, 199 trabajadores prestan servicio en juzgados y tribunales, vinculados a la Administración de Justicia.
Ministerios y entes autónomos
Si se atiende exclusivamente al personal que depende de los ministerios con presencia directa en Melilla, el número asciende a 2.324 empleados públicos. De ellos, la mayoría (1.489 personas) son funcionarios de carrera. Junto a este grupo, se contabilizan 298 trabajadores con relación laboral y 537 encuadrados en otras modalidades de personal, según la clasificación utilizada en el informe ministerial.
Los organismos autónomos del Estado también tienen una presencia relevante. En total, 1.6.5 trabajadores desarrollan su labor en este tipo de entidades, que incluyen entes con funciones diferenciadas de la Administración General del Estado, aunque dependientes de ella.
Otro de los ámbitos destacados es el de la educación no universitaria. El personal docente y de apoyo adscrito a este nivel suma 1.769 empleados públicos. Dentro de este grupo, 1.140 son funcionarios, lo que constituye la mayoría. Junto a ellos, se contabilizan 516 docentes interinos, además de 82 trabajadores con contrato laboral fijo y 31 con contrato laboral temporal. Estos datos reflejan la coexistencia de distintas figuras contractuales en el sistema educativo no universitario.
Menos que hace un año
La comparación interanual muestra una reducción del número total de empleados públicos en la ciudad. En enero de 2024, el Boletín Estadístico contabilizaba 9.799 trabajadores públicos en Melilla. De ellos, 8.765 dependían del Estado y 1.034 de la Ciudad Autónoma. En el periodo transcurrido hasta la última actualización, la cifra global se ha reducido en 41 efectivos. El descenso se concentra en el ámbito estatal, que cuenta con 177 empleados menos que hace un año, mientras que la administración autonómica compensa esa caída e incrementa ligeramente su número de trabajadores, de 1.034 a 1.170, lo que suma 146 trabajadores más.
Este ajuste a la baja no altera, en cualquier caso, la estructura general del empleo público en Melilla, marcada por el predominio del Estado y, dentro del mismo, por el peso específico de las Fuerzas Armadas, los cuerpos de seguridad y los servicios de la Administración General. Tampoco modifica la relevancia de sectores como la educación no universitaria o los organismos autónomos, que continúan aportando varios miles de empleos públicos al conjunto de la ciudad.
Los datos del Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas ofrecen una fotografía detallada del empleo público en Melilla. Una imagen que permite cuantificar con precisión cuántas personas trabajan para las distintas administraciones, cómo se distribuyen entre los diferentes ámbitos institucionales y cómo ha evolucionado el volumen total de efectivos en el último año.









Melilla la ciudad de la desigualdad de las mentiras
No es cierto: Melilla ha sido históricamente una ciudad de funcionarios, militares y comerciantes. Los arrimados que están aquí viviendo del cuento, de las paguitas y trapicheos, SOBRAN. Que se vuelvan a su lugar de origen o a Bélgica con los primos de Alhucemas. Melilla es lo que es y, de hecho, tendría que ser declarada zona militar y restringir que tantos civiles residan aquí