La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, ha reafirmado su compromiso con una escuela “segura, inclusiva y libre de violencia” con motivo del Día Internacional contra el Acoso Escolar. Bajo el lema “Rompe el silencio, detén el acoso”, la organización ha trasladado un mensaje dirigido a toda la comunidad educativa en el que insiste en que esta problemática no puede ser normalizada ni minimizada.
El sindicato ha subrayado la necesidad de escuchar a las víctimas, activar respuestas inmediatas y proteger al alumnado vulnerable, al tiempo que ha reclamado un mayor respaldo a los profesionales que trabajan en los centros educativos. En este sentido, CSIF considera que el acoso escolar es una realidad compleja que afecta no solo al bienestar emocional del alumnado, sino también a su aprendizaje, a su salud mental y a la convivencia en las aulas.
Asimismo, la organización ha destacado que esta situación tiene un impacto directo en el profesorado, los equipos directivos, los servicios de orientación y el conjunto de profesionales del sistema educativo. A su juicio, no se trata de un problema menor ni de una cuestión que pueda resolverse únicamente con buena voluntad, sino que requiere medidas estructurales y recursos adecuados.
CSIF ha respaldado sus demandas en datos recogidos en distintos estudios. Entre ellos, ha citado el Estudio Estatal de la Convivencia Escolar en Educación Primaria, elaborado a partir de más de 37.000 participantes, que refleja que el 9,53% del alumnado ha sufrido acoso y el 9,2% ciberacoso. El informe también indica que el 30,91% de los estudiantes recurre al profesorado cuando se enfrenta a situaciones de este tipo, lo que, según el sindicato, confirma el papel clave de los docentes en la detección y respuesta inicial.
En este contexto, CSIF considera que esta responsabilidad no puede recaer sobre el profesorado sin contar con los medios necesarios. El sindicato ha hecho referencia al reciente protocolo marco contra el acoso y el ciberacoso escolar presentado en el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar, que plantea la necesidad de establecer indicadores de alerta temprana, canales seguros de comunicación y garantías jurídicas para los profesionales. No obstante, insiste en que estas medidas deben traducirse en acciones concretas y homogéneas en todo el territorio.
Por otro lado, la organización ha puesto de relieve los resultados de la encuesta nacional “¡Ya está bien! Por la dignificación de la labor docente”, realizada a más de 7.500 docentes de centros públicos. Según este estudio, el 72,2% del profesorado no se siente respetado ni reconocido, mientras que el 90% considera insuficiente el apoyo de la Administración educativa. Además, solo el 17,8% percibe un respaldo real por parte de las familias.
En relación con el clima escolar, el 56,3% de los docentes encuestados afirma haber sufrido algún tipo de agresión o trato vejatorio en el último año. Entre estas situaciones se incluyen agresiones verbales, faltas de respeto por parte del alumnado, conflictos con familias, agresiones físicas y acoso en redes sociales. Asimismo, el 97,8% considera que los protocolos actuales son ineficaces, y más de la mitad denuncia la falta de formación adecuada para afrontar los problemas cotidianos en el aula.
A juicio de CSIF, estos datos evidencian que la aprobación de protocolos no es suficiente si no se acompaña de apoyo real al profesorado. El sindicato insiste en que estos mecanismos deben ser claros, ágiles y útiles, evitando convertirse en una carga burocrática que deje a los centros solos ante situaciones complejas.
Ante esta situación, la organización ha planteado una serie de medidas que considera imprescindibles. Entre ellas, destaca el refuerzo de la autoridad del profesorado mediante un respaldo explícito de la Administración cuando interviene en conflictos o activa protocolos. También reclama formación específica en horario lectivo, adaptada a cada etapa educativa y centrada en la detección temprana y la intervención.
Asimismo, CSIF exige apoyo legal y técnico inmediato para docentes, equipos directivos y servicios de orientación, así como un incremento de recursos humanos, incluyendo orientadores y personal especializado. Igualmente, aboga por la simplificación de los protocolos para hacerlos más operativos y eficaces.
El sindicato insiste en que la lucha contra el acoso escolar requiere una actuación coordinada de toda la comunidad educativa, pero advierte de que esta coordinación solo es posible si las administraciones garantizan recursos suficientes, formación y respaldo institucional.
Finalmente, CSIF ha instado al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y a las consejerías autonómicas a adoptar medidas concretas que refuercen la protección del profesorado y mejoren la convivencia en los centros. La organización concluye que ni el alumnado debe enfrentarse solo al acoso ni los docentes deben hacerlo sin el apoyo necesario para combatirlo.








