La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha decidido levantar la voz y decir “basta ya” a la ministra de Sanidad, Mónica García, tras más de dos años de reuniones que consideran completamente infructuosas. Desde el sindicato denuncian que, a pesar de las reiteradas promesas y compromisos asumidos por el Gobierno, no se ha avanzado ni un solo paso en la tan esperada reforma del Estatuto Marco del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Las críticas de CSIF, que ha emitido una nota de prensa especialmente contundente, se centran en la falta de voluntad política para abordar las cuestiones económicas fundamentales y la mejora de las condiciones laborales que, aseguran, son esenciales para garantizar la calidad asistencial en todo el país.
Según explica CSIF Sanidad Melilla, la reforma del Estatuto Marco debe contemplar a todas las categorías profesionales, desde los técnicos hasta los facultativos, reconociendo el papel clave que cada uno desempeña en la estructura sanitaria. La organización sindical ha puesto especial énfasis en la necesidad de establecer una jubilación parcial anticipada y un sistema de jubilación por coeficientes reductores, algo que ya existe en otros sectores, para reconocer el enorme desgaste físico y emocional que implica trabajar en la sanidad pública. “Cuidar de la salud de los demás no puede hipotecar la nuestra”, afirman con rotundidad.
Otro de los reclamos principales que CSIF formula es la adecuación inmediata de los técnicos medios y superiores a los grupos C1 y B, respectivamente, tal y como aparece reflejado en el texto refundido del Estatuto Básico del Empleado Público (TRBEP). Para el sindicato, esta actualización es imprescindible para reconocer correctamente la formación, la responsabilidad y la especialización de estos profesionales, que muchas veces quedan invisibilizados en las negociaciones políticas y presupuestarias.
CSIF también denuncia el estancamiento en cuestiones como la clasificación del nivel profesional de las distintas profesiones sanitarias, que debe estar acorde a la titulación requerida, la responsabilidad asumida y la especialidad desempeñada.
Reclaman además la implantación generalizada de la jornada laboral de 35 horas para todos los trabajadores del SNS, así como la reducción de las horas diarias de guardia, garantizando que ninguna de estas medidas implique una merma en los salarios.
Otro de los puntos que consideran fundamentales es la equiparación salarial entre comunidades autónomas, para evitar las profundas desigualdades retributivas que, según denuncian, han generado desequilibrios en la distribución de profesionales a nivel nacional.
A estas críticas se suman las reivindicaciones relacionadas con la recuperación del salario previo a los recortes de 2010, el desarrollo efectivo de la carrera profesional en todas las comunidades autónomas y para todas las categorías, así como la revisión urgente del régimen de compatibilidades, con el fin de frenar la fuga de profesionales hacia el sector privado u otras regiones más atractivas laboralmente.
El descontento no es exclusivo del sindicato. Tal como publicó El Faro hace unos meses, los médicos también han mostrado su rechazo a varias de las medidas incluidas por el Ministerio de Sanidad para regular al personal del SNS.
Las organizaciones médicas consideran que las propuestas gubernamentales son insuficientes, superficiales y que no abordan los problemas estructurales que arrastra el sector desde hace años. Los facultativos reclaman un Estatuto Marco que no solo contemple mejoras generales, sino que también reconozca la especificidad de su trabajo, las altas exigencias de formación continua, la presión asistencial a la que están sometidos y la responsabilidad directa sobre la salud y la vida de las personas.
Desde CSIF advierten que las demandas no son meras cuestiones laborales, sino elementos esenciales para asegurar la viabilidad y sostenibilidad del sistema sanitario público en su conjunto. “Nuestra lucha es por la dignidad del SNS y por la salud de toda la ciudadanía”, señalan en su comunicado. El sindicato insta a la ministra Mónica García a cumplir con sus compromisos y a no seguir postergando unas reformas que consideran vitales para el futuro de la sanidad española.








