Coalición por Melilla (CpM) ha registrado en la Asamblea una moción en la que solicita a la Ciudad Autónoma que adopte una posición “clara y firme” ante los problemas de saturación y colapso que, según denuncia la formación, se producen diariamente en la frontera entre Melilla y Marruecos.
La iniciativa, presentada al amparo del artículo 69 del Reglamento de la Asamblea, insta además al Gobierno de España a promover acuerdos y mecanismos de coordinación con las autoridades marroquíes para agilizar el tránsito fronterizo y mejorar la gestión diaria del paso entre ambos territorios.
En la exposición de motivos, CpM sostiene que las largas esperas y las dificultades de movilidad afectan de forma directa a trabajadores, familias y personas mayores que cruzan habitualmente la frontera. El grupo considera que esta situación repercute negativamente en la calidad de vida de los ciudadanos y en el funcionamiento normal de la ciudad.
La formación localista advierte también de las consecuencias económicas derivadas de los problemas fronterizos. En el documento registrado, señala que la actual situación “continúa generando importantes perjuicios para la ciudad”, afectando al tejido empresarial y al desarrollo de la actividad económica local.
CpM considera que la condición de Melilla como frontera exterior de España y de la Unión Europea exige una respuesta “proporcionada, eficaz y coordinada” ante una situación que, según afirma, se ha intensificado en los últimos tiempos.
Asimismo, el grupo muestra su preocupación por la “falta de equilibrio y reciprocidad” en el funcionamiento del tránsito comercial y critica que las dificultades persistan pese al discurso de “aparente normalización” trasladado en distintas ocasiones por el Gobierno central.
La moción recoge además que las diferencias políticas o institucionales no deben situarse “por encima de las necesidades reales de la ciudadanía melillense”, apelando a principios de movilidad, dignidad y humanidad en la gestión fronteriza.
La iniciativa registrada por el grupo cepemista busca que el debate sobre la frontera vuelva al plano institucional de la Asamblea y no quede limitado a quejas puntuales o reclamaciones aisladas. CpM defiende que la situación requiere acuerdos estables y una respuesta política que permita reducir las esperas, ordenar mejor los flujos de personas y mercancías y garantizar que la actividad diaria de la ciudad no siga condicionada por los problemas de movilidad en los pasos fronterizos.








