Coalición por Melilla (CpM) ha asegurado que la supuesta normalización de la frontera comercial con Marruecos “es una ficción” y ha reclamado un plan urgente ante el “colapso comercial” que, a juicio de la formación, sufre la ciudad. El diputado local Emilio Guerra sostiene que la situación actual dista de la imagen trasladada por el Gobierno central y denuncia que Melilla sigue sin contar con una actividad aduanera estable, recíproca y útil para su tejido productivo.
Según Guerra, la frontera funciona en un único sentido, con entrada de mercancías marroquíes pero con serias limitaciones para la salida de productos desde Melilla. En su valoración, esto impide hablar de normalidad y agrava la situación de autónomos, comerciantes y transitarios que siguen sin disponer de un marco previsible para desarrollar su actividad. El dirigente de CpM subraya además que los datos oficiales reflejan en 2026 más de diez importaciones marroquíes por cada exportación melillense, una proporción que interpreta como prueba del desequilibrio existente.
La formación vincula esta situación con una pérdida de soberanía económica y critica que la ciudad esté asumiendo cargas financieras que corresponderían al Estado. A su juicio, esa circunstancia provoca una desviación de recursos públicos que deberían destinarse a servicios esenciales para la ciudadanía y no a cubrir déficits derivados de una falta de respuesta estatal. CpM considera que no basta con presentar la reapertura aduanera como un avance diplomático si esa medida no se traduce en resultados concretos para la economía local.
Las declaraciones de Guerra se producen después de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendiera en una entrevista publicada el 23 de febrero de 2026 que las aduanas comerciales de Melilla y Ceuta “están abiertas y funcionan con normalidad”, enmarcando esa operatividad en el buen momento de las relaciones bilaterales entre España y Marruecos. Ese planteamiento fue cuestionado en la misma información por el empresariado melillense, que sostuvo que la actividad real sigue siendo muy limitada y sin garantías suficientes para planificar operaciones comerciales con continuidad.
En ese antecedente también se recogía que la Confederación Melillense de Empresarios venía reclamando una aduana abierta a todos los sectores, con reglas claras y reciprocidad en el intercambio de mercancías, al considerar que la reapertura no equivale por sí sola a una normalización efectiva. Esa diferencia entre el discurso institucional y la percepción de los operadores económicos es precisamente la que ahora retoma CpM para insistir en que la frontera, lejos de haberse estabilizado, sigue sometida a condiciones que lastran la recuperación de la ciudad.
Ante este escenario, Guerra propone tres medidas inmediatas: la constitución de una Mesa Estratégica por la Soberanía Económica, la creación de un fondo estatal de compensación y la exigencia formal a Marruecos de una reciprocidad plena y verificable en la actividad aduanera. Además, reclama que el Plan Integral anunciado en 2022 y dotado con más de 350 millones de euros tenga una traducción real en la economía melillense.









Mínimo el 70/00 de los empresarios perjudicados /protestan tiene doble nacionalidad marroquíes/española
Marruecos en su momento ,les ofreció que llevarán su actividad comercial a Marruecos.
Lo que digo es VERDAD o MENTIRA ?
Es un asunto, que en el estado actual, sería para proponérselos a las diferentes cadenas de TV, para que, hicieran un concurso, parecido al que responda otra vez, en el que participaran políticos de diferentes partidos, así como entes y personal con interés en el caso y el que acertaran con la realidad del problema, que le den un premio significativo, que redunde en el bolsillo del mismo, y tal vez así, nos podremos enterar de una vez, de la realidad de este crucigrama.