Si algo es importante en un equipo de trabajo es que precisamente todos remen en la misma dirección y tengan los mismos objetivos porque es la única forma de que los asuntos lleguen a buen puerto y el trabajo sea todo lo efectivo que se espera. Y no se trata solo de una regla general para dirigir las empresas privadas sino que debe ser lo esencial cuando hablamos de lo público, como es un Gobierno.
Por eso parece una buena idea que el Ejecutivo melillense trate de que cuestiones tan relevantes para la reconversión económica de la ciudad sean abordadas de forma trasversal y las consejerías y otros organismos colaboren entre sí, se apoyen y empujen para llegar a las metas que se marcan. Un ejemplo de ello es el tándem que forman la Fundación Melilla Ciudad Monumental y el Patronato de Turismo, que buscan desarrollar la industria turística como uno de los tres ejes estratégicos para armar el nuevo modelo productivo de Melilla.
Hace unos días, el presidente de la citada Fundación, Francisco Díaz, anunciaba que se estaba trabajando ya para dar mayor visibilidad a la Ruta Rusadir del Camino de Santiago con su inclusión en los cuadernos de viaje y demás sistemas informativos que versen sobre este peregrinaje. Que la Ruta Rusadir pueda aparecer en ese tipo de documentación permitirá que miles de personas conozcan tan peculiar iniciativa e incluso la elijan por su singularidad a la hora de hacer ese camino.
Melilla Ciudad Monumental también está desarrollando una interesante labor de recuperación de fachadas en todo el Pueblo, sin duda el lugar más turístico de la ciudad y que más llama a quienes nos visitan, sea a través de los bonos turísticos o con la escala de los cruceros. Es otro punto de apoyo para el turismo, como lo es el proyecto para recuperar la Mina de Santiago, ubicada donde se encuentra el arco gótico situado en el túnel de Santa Ana y que une ese punto con la Ensenada de los Galápagos.
Es decir, todas esas acciones tienen por objeto respaldar la gestión en materia turística, como la organización de Música a la Luna o el ciclo de microteatro en el Hospital del Rey busca colaborar con Cultura poniendo en la calle ideas que logran una gran atención ciudadana para reforzar la oferta de ocio cultural durante los veranos melillenses.








