En la tarde de este pasado lunes, con la presencia del presidente de la Real Federación Melillense de Fútbol, Diego Martínez, el Salón de Actos de la territorial acogió una nueva conferencia y posterior mesa redonda impartida por Bussian Mohand, Director de la Escuela de Árbitros, centrada en el protocolo de actuación arbitral ante situaciones de racismo, xenofobia e intolerancia que puedan producirse en los terrenos de juego.
Durante la jornada se abordaron las pautas que deben seguir los árbitros cuando detectan comportamientos discriminatorios, así como las medidas contempladas en la normativa vigente para frenar este tipo de conductas.
El objetivo principal fue trasladar a todos los presentes la importancia de conocer el procedimiento y colaborar activamente en su aplicación. La lucha contra el racismo y la xenofobia no es únicamente responsabilidad del colectivo arbitral. Entrenadores, delegados, futbolistas, directivos y aficionados deben implicarse activamente para erradicar cualquier forma de discriminación dentro y fuera de los campos de fútbol.
La puesta en común de la tarde fue la necesidad de concienciar a todo el entorno del fútbol sobre el impacto que tienen estas conductas. Los presentes insistieron en que el deporte debe ser un ejemplo de respeto, igualdad y convivencia entre culturas. Con iniciativas como esta, la Real Federación Melillense de Fútbol pretende seguir reforzando la formación de los distintos estamentos del fútbol melillense y promover un compromiso común para eliminar definitivamente el racismo, la xenofobia y cualquier manifestación de intolerancia en los campos de fútbol.
Desde la Real Federación Melillense de Fútbol se quiere agradecer la disposición de Televisión Melilla para dar difusión a esta importante jornada entrando en directo en su programa ‘El Marcador’ mostrando parte de la conferencia y entrevistando a Diego Martínez y Bussian Mohand. A continuación, vamos a explicar en qué consiste el protocolo arbitral ante conductas discriminatorias, comenzando con la fase 1, momento en el que el árbitro detiene el partido al ser informado de un hecho discriminatorio.
Se le comunica al delegado de campo o delegado del equipo local para que avise públicamente, por megafonía o a viva voz, al sector correspondiente para que no continúen con esos comportamientos y se advierte que de continuar se pasará a la siguiente fase. La fase 2 consiste en una suspensión temporal, donde los dos equipos y los árbitros se marchan a vestuarios.
El delegado de campo o delegado del equipo local debe llamar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y con su presencia se debe identificar y denunciar a los sujetos que estaban realizando esos comportamientos discriminatorios. Una vez desalojada esa zona y garantizada la seguridad se reanuda el juego. De producirse una nueva situación discriminatoria se procedería a la fase 3, que consiste en la suspensión definitiva del partido, reflejando el árbitro todo lo ocurrido en acta.








