Al preparador del Gimnástico Melilla le gustaría llegar a la última jornada con el ascenso en el bolsillo, para celebrarlo con la afición y homenajear a los jugadores que cumplen su etapa juvenil.
El técnico del conjunto gimnasta vivió el choque ante el Almería con intensidad, pero sin una preocupación excesiva debido a la actitud que mostró el equipo. “No lo viví excesivamente mal. Veía que el equipo estaba bien ante un conjunto como el Almería que toca la bola y que suele tener la posesión del balón. Supimos contrarrestar su juego porque prácticamente no tuvieron la pelota ya que ese era uno de nuestro objetivo, estar más tiempo nosotros con la posesión del cuero. Creo que lo hicimos bastante bien y llegábamos con peligro, aunque ellos nos hicieron el 0-1 en un despiste. Quizá ese fue el momento que más nervios pasamos, bajo mi punto de vista. Pero nos hicimos rápidos porque a los pocos minutos conseguimos el empate. Lo único que me preocupaba es que no éramos capaces de finalizar las ocasiones que generamos a pesar de no hacer un juego vistoso, pero a estas alturas de temporada, con lo que nos jugábamos, era bastante complicado”, manifestó Chupa.
El entrenador melillense se mostraba satisfecho, sobre todo porque el equipo lleva ya un par de jornadas en las que ha vuelto a recuperar el nivel competitivo que demandaba y además en el momento clave de la temporada. “Desde hace unas semanas, el equipo ha dado un cambio. Ahora pelea los balones de otra manera. Trabaja de la forma que se le dice en el vestuario y ha vuelto a recuperar la identidad que me gusta a mí, el no dar un balón por perdido, la seriedad defensiva y ese orden que echaba en falta en el mes de febrero que creo ha sido el más malo que hemos tenido”, expresó José Antonio Ciendones, quien añadió que “ahora hemos recuperado esa forma de competir de principio de temporada y en ese aspecto estoy muy contento. Nos ha pasado todo lo contrario de lo que le está pasando a nuestros rivales directos ya que ellos tuvieron un mes de febrero bueno y ahora resulta que están pinchando. En ese sentido nos estamos beneficiando y espero que siga así la cosa”.
A falta de dos partidos, el Gimnástico sólo necesita una victoria para asegurar el ascenso a División de Honor. En relación a ello, quisimos saber qué sensaciones tiene el máximo responsable técnico del plantel aurinegro. “Para mí, el ascenso significaría que los chavales podrían seguir compitiendo a un nivel más alto. Quizá por eso puede que estemos un poco nervioso entre comillas, aunque no mucho porque mi objetivo era el de que compitieran para ir formando a jugadores. Y si conseguimos el ascenso, que ahora lo tenemos más cerca, seguirán formándose en una categoría superior y no sólo eso. Si conseguimos el ascenso daríamos cabida a que otro club de la ciudad pueda ascender a la Liga Nacional de Juveniles, y entonces tendríamos a unos 60 o 70 jugadores de Melilla compitiendo a un nivel de formación más elevado al que solemos tener en el fútbol base de aquí porque habrían tres equipos de la ciudad en categoría nacional y de esa manera saldría ganando el fútbol melillense”, aseguró el entrenador de la escuadra gimnasta. Chupa tiene claro que el ascenso está a sólo un triunfo y, al igual que su presidente, es partidario de conseguirlo cuanto antes. “Nos quedan dos partidos y tenemos al Jaén a tres puntos y al Tiro pichón a cinco. Por lo que si ganamos el domingo al Puerto Malagueño, seríamos equipo de División de Honor”, declaró. Aunque también es consciente de que incluso perdiendo, si acompañan los resultados, también lo serían. “Vamos a intentar conseguirlo cuanto antes para que la última jornada sea una fiesta y no nos lo tengamos que jugar en el último partido. Lo ideal sería afrontar el último partido con el ascenso ya conseguido para celebrarlo con la afición y también para que sirviera de homenaje a los jugadores del equipo que cumplen su etapa juvenil”, concluyó.








