Las expulsiones de personas en situación irregular desde Ceuta y Melilla han experimentado un descenso muy acusado en los últimos años, según datos oficiales del Gobierno remitidos al Congreso de los Diputados y recogidos por Servimedia. Las cifras correspondientes a 2025 reflejan una caída significativa en ambas ciudades autónomas en comparación con los registros previos a la pandemia de la COVID-19.
De acuerdo con la información facilitada por el Ejecutivo en respuesta parlamentaria, en 2025 se ejecutaron cuatro expulsiones en Ceuta y cuatro en Melilla. El dato contrasta de manera notable con el registrado en 2019, cuando se llevaron a cabo 172 expulsiones en Ceuta y más de doscientas en Melilla, cifras muy superiores a las actuales.
En términos globales, el Gobierno ha ejecutado 20.682 expulsiones de extranjeros en situación irregular entre 2019 y 2025. El año 2019 fue el que registró un mayor número de expulsiones dentro de este periodo, con 4.677 procedimientos ejecutados en todo el territorio nacional.
La llegada de la pandemia en 2020 provocó un descenso considerable en estas cifras. Ese año se contabilizaron 1.834 expulsiones, lo que supuso una reducción sustancial respecto al ejercicio anterior. Las restricciones a la movilidad internacional y el impacto de la crisis sanitaria influyeron en la gestión administrativa y en la ejecución de los procedimientos.
A partir de 2021 se produjo una recuperación progresiva de las expulsiones a nivel nacional. Las cifras fueron incrementándose de manera gradual hasta alcanzar en 2025 un total de 3.398 expulsiones en el conjunto del país, lo que refleja una tendencia ascendente tras el descenso excepcional registrado en 2020.
Sin embargo, la evolución en Ceuta y Melilla no ha seguido el mismo patrón que el resto del territorio. Mientras que en el ámbito estatal se observa una recuperación de los procedimientos ejecutados, en las dos ciudades autónomas el número de expulsiones ha descendido hasta situarse en niveles muy inferiores a los anteriores a la pandemia.
Ceuta y Melilla constituyen los únicos territorios españoles con frontera terrestre con el continente africano y han sido históricamente puntos relevantes en materia de inmigración irregular. Las expulsiones forman parte de los instrumentos previstos en la política de extranjería para dar cumplimiento a la normativa vigente en relación con personas que se encuentran en situación administrativa irregular.
La respuesta parlamentaria en la que se incluyen estos datos permite examinar la evolución anual de las expulsiones durante el mandato de Pedro Sánchez, tanto en el conjunto del Estado como de forma específica en Ceuta y Melilla. En este contexto, la diferencia entre las cifras actuales y las registradas en 2019 evidencia una caída especialmente pronunciada en ambas ciudades autónomas.
El balance del periodo 2019-2025 muestra así una recuperación progresiva de las expulsiones a nivel nacional tras el impacto inicial de la pandemia, al tiempo que refleja un descenso muy significativo en Ceuta y Melilla, donde el número de procedimientos ejecutados en 2025 se sitúa en mínimos dentro de la serie analizada.







