El diputado y presidente de Somos Melilla, Amín Azmani, ha denunciado con contundencia la nueva resolución firmada por el capitán marítimo de Melilla José Miguel Tasende —también presidente de Vox— que limita de forma drástica el uso de motos acuáticas en la ciudad. Una medida que, según Azmani, “es un bofetón a la libertad de ocio”, representa “una desconexión total con la realidad de nuestra ciudad” y se ha proclamado de espaldas a la ciudadanía.
Para el líder localista, esta nueva norma convierte el litoral melillense en “una auténtica pecera”, al prohibir expresamente la navegación fuera de aguas territoriales, incluyendo las aguas próximas a Marruecos. “¿De verdad se puede hablar de disfrute y seguridad con un margen de maniobra tan limitado?”, se pregunta Azmani, quien recuerda que en la ciudad hay registradas más de 300 motos acuáticas, utilizadas por melillenses de forma habitual para ocio y deporte.
El diputado ha calificado esta decisión de “irresponsabilidad tremenda” y ha señalado que además puede ser incluso inconstitucional. “Este tipo de decisiones no hacen más que agrandar la brecha entre Melilla y su entorno”, ha lamentado. “La ideología radical de quien firma la norma no representa a la inmensa mayoría de los melillenses”.
Justos por pecadores
Azmani ha subrayado que la seguridad debe ser prioritaria, pero ha advertido que no se puede aplicar la norma desde la intransigencia. “Lo que está haciendo es castigar a todos por igual, aplicar el ‘justos por pecadores’. Es un despropósito”, ha sentenciado.
Desde Somos Melilla se exige la retirada inmediata de la resolución y una revisión en profundidad que tenga en cuenta la voz de los usuarios y deportistas locales. “No se puede legislar desde el temor ni desde la radicalidad. El mar es nuestro espacio vital y nuestro horizonte y no vamos a permitir que nos lo roben a golpe de boletín”, ha defendido Azmani.
En su intervención, también ha instado directamente al capitán marítimo a dar marcha atrás. “Señor Tasende, rectifique. Aplique el sentido común. Si hay personas que cometen ilegalidades, hay que perseguirlas, sí, pero con más Guardia Civil, más seguridad, más videovigilancia… no encerrando a todos los melillenses en un corralito marítimo”.









No debe de ser un cúmulo, de enjambres, por la cantidad de motos y barcos, que sobrepasan, la capacidad de atraques o amarres, y teniendo en cuenta lo que nos dice el proverbio de “Teta y sopa no caben en la boca”, que nos indica, que no se puede sobrepasar el aforo que puede tener asignado Melilla, para este menester recreativo deportivo, debiendo desplazarse a otros asentamientos, en otros lugares fuera de la Ciudad, por lo que se podrían buscar nuevas distracciones, como la de montar en Globo, por ejemplo.
Las continuas quejas por parte de los bañistas, usuarios de embarcaciones de todo tipo, e incluso, de las mismas fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, así como las innumerables sanciones impuestas en los últimos tiempos a motos de agua, dan todo el sentido común a esa resolución motivada y lícita.