• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
sábado 29 de agosto de 2026   - 05:32 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Editorial

Asilo político cuesta arriba

por Redacción El Faro
13/08/2013 22:23 CEST

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Cinco ciudadanos sirios fueron detenidos ayer en las inmediaciones de la Plaza de España porque amenazaban con quemarse a lo bonzo frente a la Delegación del Gobierno de la ciudad. Querían llamar así la atención de las autoridades y reclamar su traslado a la península porque, aunque llevan cerca de tres meses en la ciudad, consideran que inmigrantes subsaharianos que llegan después que ellos a Melilla se les adelantan y cruzan primero el Mediterráneo con destino a un  Centro de Internamiento de Extranjeros.
Los sirios que ayer querían quemarse a lo bonzo, como todos los inmigrantes que llegan a la ciudad, quieren salir de Melilla en busca de trabajo para ayudar a sus familias. Pero el único camino que se les abre, de momento, es el de pedir asilo político. Y ahí está el problema. Si lo hacen, saben que tendrán que quedarse en la ciudad como mínimo un año, hasta que les concedan el asilo. Un año en la vida de una persona desesperada es mucho, demasiado tiempo.
Legalmente las peticiones de asilo deberían resolverse en tres meses, pero en Melilla están tardando, de media, un año.
Tan desesperados están, después de salir huyendo de un país arrasado por la guerra, que no se ven capaces de esperar un año para salir de Melilla con un permiso de residencia en la mano.
Habría que ponerse en la piel de estos hombres para entender su desesperación. Pero la vida no se cambia por un viaje.
No es la primera vez que alguien amenaza con quemarse a lo bonzo en Melilla. El caso más reciente ocurrió el pasado 17 de julio cuando la Policía Local impidió que un trabajador del servicio de limpieza público se prendiera fuego dentro del Palacio de la Asamblea para protestar porque tenía problemas con su contrato.
Ahora son cinco ciudadanos sirios, que prestarán hoy declaración ante el juez, los que se arman de disolvente y mechero con la intención, probablemente, de llamar la atención.
Asombra comprobar el poco amor que le tienen a lo único que tenemos una sola vez: La vida. En principio ya han llamado la atención. Media España habla hoy del amago de suicidio de los cinco sirios ‘retenidos’ en Melilla.

RelacionadoEntradas

Una Feria para disfrutar con libertad y respeto

hace 22 horas

Cuando pueden más las siglas políticas que la tierra

hace 2 días

Las prisas de Sánchez confirman que Ceuta ha estado abandonada

hace 3 días
Ceuta

Ceuta necesita una movilización importante de los españoles

hace 4 días

La crisis de Ceuta podría alargarse demasiado en el tiempo

hace 5 días
Inmigrantes

¿Dónde están las prioridades en las relaciones con Marruecos?

hace 7 días

Lo más visto

  • Investigan a un conductor en Beni-Enzar por presentar documentación presuntamente falsificada de un vehículo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El Hotel Melilla Puerto abre su caseta en la Feria

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El Partido Nacional Rifeño reivindica la independencia del Rif

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La Encuesta | ¿Confía en que el Gobierno de España solucione de verdad el problema de Ceuta?

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • 100 flamencos y flamencas deslumbran en las calles del Centro de Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023