La tercera edición de Miss y Mister Flamenquitos de Zona Centro siguió adelante este jueves pese a la amenaza de lluvia. Finalmente, el tiempo dio una tregua y las pocas gotas que hicieron acto de presencia no impidieron la celebración de una cita que, un año más, reunió a familias y participantes en pleno centro de Melilla, ofreciendo una colorida antesala de las fiestas patronales que se avecinan este fin de semana. Para garantizar la seguridad de los más pequeños, el espacio fue acondicionado y se retiró la plataforma inicialmente prevista para el desfile, dejando preparada la zona para que los niños y niñas pudieran disfrutar de la actividad con mayor tranquilidad.
Con las sillas dispuestas alrededor, los asistentes situados en las inmediaciones del espacio habilitado y la carpa preparada para recibir a los participantes, la música marcó el comienzo de un concurso presentado y dirigido por Nuria Fernández. Los primeros en pasar por la carpa fueron los peques, niños y niñas de entre 0 y 3 años, que dieron paso después al resto de categorías. Primero la categoría masculina y luego la femenina. El jurado, formado por Patricia Aguilera, la estilista Mónica Lozano y Gloria González como presidenta del jurado, fueron las encargadas de valorar los desfiles de las seis categorías: peque masculino y femenino, de 0 a 3 años; infantil masculino y femenino, de 4 a 8 años; y juvenil masculino y femenino, de 12 a 18 años. Entre cada una de ellas, deliberaban y tomaban una decisión, antes de continuar con el siguiente grupo de participantes.
A medida que los pequeños fueron desfilando, cada uno dejó su particular sello sobre el recorrido, demostrando que no hay una única manera de disfrutar de la pasarela. Abanicos, flores, peinetas, sombreros cordobeses, mantones y batas de cola se mezclaron con tirantes y pañuelos, mientras los pequeños acompañaban sus pasos con giros, saludos, besos lanzados al público y alguna que otra carrera. Algunos afrontaron el momento con cierta timidez, mientras que otros se mostraron completamente desenvueltos, llegando incluso a recorrer el espacio sin la mano de mamá o papá. Entre los participantes también hubo quienes estuvieron acompañados por sus mascotas, sumando todavía más espontaneidad a una tarde marcada por el color, la música y la alegría.
El desfile dejó además una estampa cargada de recuerdos para quienes han vivido otras ferias en las que el centro de Melilla se convertía en uno de los grandes puntos de encuentro de la ciudad. Fernández durante su conducción del concurso lo puso en la memoria de los que allí permanecían atentos y felices viendo a los más pequeños dar sus pasos con decisión hacia el jurado. También, hubo protagonismo del público a través de desfiles abiertos de alguna que otra pequeña que, sin participar, quiso recorrer el camino de los otros niños. También entre abuelas, bisabuelas, tías, padres y madres que allí permanecían y contestaban a la conductora en sus preguntas.
Esa mezcla de tradición y ambiente festivo volvió a hacerse presente en una actividad pensada para disfrutar en familia y, especialmente, para que los más pequeños fueran los protagonistas. Todos los participantes recibieron un obsequio al finalizar el recorrido, además del calor del público, mientras que los premios reconocieron a los seleccionados de cada categoría-seis en total-, con tarjetas de saldo ZenTra2 de 30, 20 y 10 euros.
La programación de la Pre-Feria de Zona Centro continuará este viernes 28 de agosto con "¡Zas-Cata-Plas!", un espectáculo cargado de humor y magia a cargo de Sarapín, que volverá a poner a los más pequeños en el centro de la actividad.







