La tarde del pasado lunes, Melilla entera se quedó asombrada al conocer el hundimiento de un camión regadera de Valoriza por el socavón que se produjo a su paso en la calzada de Alfonso XIII, justo frente al antiguo cuartel de Artillería. Afortunadamente, los dos operarios que se encontraban en el vehículo no sufrieron daños de importancia más allá de algún golpe en el brazo o en la cabeza; ambos fueron atendidos en urgencias y dados de alta poco después.
La cuestión es que esa zona concreta de Alfonso XIII había sido objeto de obras hasta hace poco tiempo. La renovación de las tuberías de suministro de agua de todo ese sector se prolongó por espacio de meses y meses. Era curioso lo que se pudo tardar en completar aquellos trabajos. Los melillenses ya se lo tomaban a broma y lo comparaban con el Monasterio de El Escorial porque parecía inacabable. Y allí es, precisamente, donde se produce este siniestro que, menos mal, no ha afectado a la conducción de agua porque, de lo contrario, la cosa habría sido muchísimo más grave de lo que ha sido.
Lo que resulta curioso es que los técnicos de Medio Ambiente no hubieran podido determinar todavía ayer cuál fue la razón del hundimiento de esa parte de la carretera. Se habla de unas tuberías antiguas que se encontraban ahí y que pudieron ser las responsables del accidente, pero explicaciones, lo que se dicen explicaciones ciertas, ninguna. Menos mal que para eso Melilla ya tiene a Rafael Robles, diputado local del PSOE, politólogo, docente y activista LGTBI+ (así aparece en su perfil de X), quien ha determinado que el motivo del socavón es "una filtración de agua que ha pasado inadvertida" por culpa de la mala gestión del PP en el Gobierno.
Lo que resulta evidente es que los ciudadanos asisten atónitos a semejante circunstancia. Tantos meses de obras, tanto dinero público empleado para que ocurran este tipo de cosas. No es de recibo y las críticas al Ejecutivo local arrecian sin piedad en las redes sociales, alguna más que subida de tono aunque todavía no haya un diagnóstico técnico serio que explique lo sucedido.
Tal vez sería conveniente que la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza pida responsabilidades a la empresa que realizó los trabajos porque no hay en esta ciudad quien se explique que, a pesar del tiempo que se ha tardado, haya habido semejante socavón a la primera de cambio.








