La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza y la Consejería de Seguridad Ciudadana del Gobierno de Melilla han reforzado su coordinación para combatir los vertidos ilegales y las conductas incívicas en la ciudad mediante la incorporación de nuevos medios técnicos y el incremento de la vigilancia policial. La principal novedad es la cesión de cuatro drones al Grupo de Vigilancia Administrativa y Medioambiental (Gruvama) de la Policía Local, con el objetivo de mejorar la detección de infracciones y reforzar el control en distintos puntos del término municipal.
El consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, presentó el nuevo material de limpieza viaria y explicó que estos dispositivos aéreos serán utilizados por el Gruvama para disponer de más recursos con los que “reducir al máximo” el incivismo protagonizado por personas que realizan vertidos de forma reiterada. Según indicó, la medida pretende facilitar la labor de vigilancia y permitir la identificación de quienes incumplen la normativa en materia de residuos.
Durante su comparecencia, Ventura recordó que desde la Consejería se han adoptado medidas para facilitar a los ciudadanos el correcto depósito de residuos. En este sentido, señaló que el uso del vertedero de inertes es gratuito cuando se trata de pequeñas cantidades, incluidos escombros. A pesar de ello, lamentó que continúen produciéndose vertidos en la vía pública y en zonas rurales, lo que ha llevado a reforzar tanto los medios materiales como la coordinación con la Policía Local.
La incorporación de los drones se enmarca dentro de una estrategia más amplia de refuerzo de recursos. Además de estos dispositivos, la Consejería ha presentado dos nuevas máquinas de limpieza, con una inversión superior a 400.000 euros. Una de ellas estará destinada a la recogida de residuos en eventos como cabalgatas o concentraciones en la vía pública, donde la acumulación de basura es importante y requiere una respuesta ágil por parte de los servicios municipales.
Estas adquisiciones forman parte del contrato por lotes impulsado por Medio Ambiente, valorado en 5,3 millones de euros. El consejero anunció también la próxima incorporación de cuatro camiones grúa y otros cuatro vehículos regadera, así como la ampliación de la flota de camiones recolectores para atender los 1.700 contenedores de residuos distribuidos por la ciudad. Ventura defendió la necesidad de incorporar seis nuevos camiones recolectores ante el aumento de personas concienciadas con el reciclaje en Melilla.
En paralelo a la dotación de nuevos medios técnicos, la intensificación de la vigilancia ya ha dado resultados. El pasado 14 de febrero, agentes adscritos al Gruvama sorprendieron a un individuo cuando realizaba un vertido ilegal en la Pista de Carros, en zona rural. Los policías observaron y grabaron cómo una persona descargaba residuos que transportaba en una furgoneta.
El vertido consistía en aproximadamente siete metros cuadrados de escombros y escayolas. Posteriormente, los agentes identificaron tanto al conductor como al propietario del vehículo. Según la información facilitada por la Policía Local, el presunto autor podría enfrentarse a una multa que podría ascender hasta los 5.000 euros o, en determinados casos, a una denuncia ante la Fiscalía por un presunto delito contra el medio ambiente, debido a la toxicidad de los materiales arrojados.

Desde la Consejería de Medio Ambiente se ha advertido en fechas recientes de que estas conductas incívicas serán sancionadas con multas de hasta 5.000 euros y que, en algunos supuestos, podrían derivar en actuaciones judiciales. Asimismo, en otras intervenciones recientes, personas sorprendidas vertiendo escombros se enfrentan a sanciones de hasta 3.000 euros. La intensificación de la vigilancia por parte del Gruvama y del resto de indicativos de la Policía Local, así como de otros cuerpos de seguridad, comienza a dar resultados en la detección, identificación y posterior sanción de los responsables de vertidos ilegales tanto en zonas rurales como en el entorno urbano.
El Ejecutivo local ya había anunciado anteriormente su intención de solicitar investigaciones ante determinados vertidos detectados en distintos puntos del territorio, como en la Cañada, dentro de una línea de actuación orientada a reforzar la protección medioambiental y la vigilancia en áreas sensibles. Esta actuación se suma a la estrategia actual de dotar a los servicios municipales y policiales de mayores herramientas para prevenir y actuar frente a infracciones relacionadas con residuos.
La coordinación entre Medio Ambiente y Seguridad Ciudadana se traduce así en una combinación de prevención, vigilancia tecnológica y respuesta sancionadora. El uso de drones permitirá ampliar el radio de control, especialmente en espacios abiertos o de difícil acceso, mientras que la ampliación de la flota de limpieza y de los vehículos especializados refuerza la capacidad operativa del servicio.
Además de las medidas vinculadas a la limpieza y vigilancia, Ventura anunció la puesta en marcha de dos contratos para la adquisición de ocho autobuses híbridos y eléctricos, dentro de la planificación de modernización de los servicios públicos. Con este conjunto de actuaciones, el Gobierno de Melilla busca mejorar la gestión de residuos, reforzar el cumplimiento de la normativa medioambiental y consolidar la colaboración entre áreas para hacer frente a los vertidos ilegales que se producen en la ciudad.







